Cómo afectan las bebidas calientes a la sensibilidad dental
· Los expertos señalan que este dolor suele estar relacionado con un desgaste del esmalte y no debe normalizarse
La sensación de experimentar un dolor punzante al consumir bebidas calientes es algo común para muchas personas. Ya sea al tomar café, infusiones o caldos, es habitual notar una respuesta inmediata en los dientes que se manifiesta como un breve pero intenso latigazo. Esta reacción, conocida como sensibilidad dental, no es una enfermedad, sino una señal de alerta sobre el estado del esmalte y de los tejidos que protegen las terminaciones nerviosas.
Este fenómeno tiene su origen en la dentina, situada justo debajo del esmalte. Esta capa posee miles de túbulos microscópicos que se conectan con la pulpa dental, donde están las terminaciones nerviosas. Cuando el esmalte sufre desgaste o las encías se retraen, esos canales quedan más expuestos, lo que hace que reaccionen con mayor intensidad ante estímulos de calor o frío, enviando al cerebro una señal que se percibe como dolor.
Según Antonio Longo, integrante del equipo Asistencial y de Calidad Clínica de Sanitas, "La sensibilidad dental no aparece de forma repentina. Suele ser el resultado de una suma de factores, entre los que destacan el desgaste progresivo del esmalte, un cepillado excesivamente agresivo o determinados tratamientos estéticos mal indicados. Los cambios bruscos de temperatura actúan como detonante cuando la barrera protectora del diente ya está comprometida. Es importante destacar que la percepción y el grado de molestia varían significativamente entre individuos, ya que la susceptibilidad a la sensibilidad depende de la anatomía dental única y del umbral de respuesta nerviosa de cada persona".
- Factores que causan la sensibilidad dental
- Efecto del contraste térmico en los dientes
- Impacto de la alimentación en la sensibilidad
- Medidas de prevención para la sensibilidad dental
Factores que causan la sensibilidad dental
El dolor provocado por cambios bruscos de temperatura está estrechamente relacionado con el desgaste tanto del esmalte como de la encía. Cuando esta barrera protectora se debilita, estímulos térmicos extremos pueden desencadenar esa molesta sensación. Además, un cepillado demasiado intenso puede contribuir a esta condición, así como ciertos tratamientos estéticos que no están bien indicados para cada caso.
La sensibilidad no se produce de la noche a la mañana, sino que es el resultado de varios factores acumulativos que deterioran la protección natural del diente. La variabilidad en cómo se siente esta molestia depende mucho de la anatomía dental de cada persona y del umbral nervioso que tenga. Por eso, algunas personas pueden ser más sensibles que otras ante los mismos estímulos.
Efecto del contraste térmico en los dientes
El cambio rápido entre temperaturas contrapuestas, como pasar de consumir una bebida fría a otra caliente, puede aumentar notablemente la sensación de dolor. Esto se debe a que los dientes experimentan ciclos repetidos de dilatación y contracción, lo que activa con más intensidad los túbulos de la dentina y provoca una percepción dolorosa más fuerte.
Incluso personas que no presentan problemas dentales evidentes pueden sufrir molestias al exponer frecuentemente sus dientes a estos cambios bruscos de temperatura. Por ejemplo, inhalar aire frío tras beber líquidos muy calientes genera ese efecto de dolor punzante, lo que refleja la sensibilidad aumentada debida al estrés térmico sobre el diente.
Impacto de la alimentación en la sensibilidad
El tipo de alimentos y bebidas que se consumen regularmente influye mucho en la salud dental y la aparición de sensibilidad. Los alimentos ácidos, como los cítricos, refrescos y vinagres, pueden ir debilitando la capa protectora del esmalte con el tiempo.
Un hábito poco recomendable es cepillarse los dientes justo después de comer o beber estos productos ácidos, ya que en ese momento el esmalte está especialmente vulnerable y puede sufrir daños. Antonio Longo enfatiza que "no se trata solo de qué se consume, sino de cómo y cuándo se hace. La exposición continuada a alimentos muy ácidos, especialmente fuera de las comidas principales, puede aumentar el riesgo de desgaste del esmalte. Respetar tiempos de espera, entre 20 a 30 minutos, antes del cepillado y mantener una alimentación equilibrada ayuda a proteger la estructura dental y a reducir la probabilidad de sensibilidad".
Medidas de prevención para la sensibilidad dental
Existen actuaciones simples que pueden ayudar a reducir la aparición de sensibilidad dental. Utilizar pastas dentífricas diseñadas para dientes sensibles ayuda a sellar los túbulos dentinarios expuestos, disminuyendo la percepción dolorosa.
Además, de aconseja emplear cepillos con cerdas suaves y usar técnicas de cepillado cuidadosas que eviten ejercer presión excesiva en los dientes y las encías. Las visitas periódicas al dentista son fundamentales para detectar a tiempo problemas como recesión gingival, caries o desgaste del esmalte.
En casos de bruxismo, la evaluación profesional es clave para implementar medidas que protejan los dientes y preserven su estructura. Así se controla mejor la sensibilidad y se mejora el bienestar bucodental.