Cómo proteger tu salud y tu ánimo tras semanas sin ver el sol

El paraguas y los impermeables han sido los protagonistas por las intensas lluvias. Fuente: Europa Press
Guía práctica para combatir la "fatiga lumínica" y reforzar el sistema inmune mientras esperamos el regreso del sol

Redacción | Diario en Positivo +

Este martes 3 de febrero de 2026, España cumple su decimocuarto día bajo un manto de nubes casi ininterrumpido en gran parte del territorio. Más allá de los charcos y el paraguas, este fenómeno meteorológico está teniendo un impacto silencioso en nuestra biología. La Vitamina D, conocida como la "vitamina del sol", es en realidad una hormona esencial que nuestro cuerpo sintetiza principalmente a través de la exposición de la piel a la radiación ultravioleta B (UVB).

Con el índice ultravioleta bajo mínimos debido a la densidad de las nubes del temporal, es normal que muchos ciudadanos empiecen a experimentar lo que los expertos denominan "Astenia por Privación Lumínica": una mezcla de cansancio injustificado, irritabilidad y una ligera bajada de las defensas.

1. El síntoma silencioso: ¿Por qué estamos más cansados?

No es solo el sonido de la lluvia; es una cuestión de química cerebral. La falta de luz solar afecta a dos neurotransmisores clave:

  • Melatonina: Con cielos oscuros, el cuerpo produce melatonina antes de tiempo, provocando somnolencia durante el día.

  • Serotonina: La luz solar es el interruptor de la hormona de la felicidad. Sin ella, los niveles caen, afectando al estado de ánimo.

2. La "Despensa del Sol": Nutrición estratégica

Dado que todavía faltan unos días para el regreso del sol (que nuestra investigación de ayer situaba en el próximo lunes 9), debemos buscar la Vitamina D en la alimentación. Aunque solo el 10% de esta vitamina suele proceder de la dieta, en semanas como esta, ese porcentaje es vital:

  • Pescados azules: Salmón, caballa y sardinas son las fuentes más potentes. Una ración de 100g de salmón aporta casi el 100% de la cantidad diaria recomendada.

  • Huevos (especialmente la yema): Un recurso sencillo y accesible.

  • Hongos y setas: Curiosamente, las setas expuestas a luz UV (como los champiñones silvestres) son de los pocos alimentos de origen vegetal que aportan Vitamina D2.

  • Lácteos biofortificados: En este 2026, muchas marcas han mejorado la biodisponibilidad de sus productos enriquecidos.

3. El truco de la "ventana de luz"

Incluso en días muy nublados, hay una pequeña cantidad de radiación que atraviesa las nubes. Los médicos recomiendan:

  • Paseos de 20 minutos: Sin paraguas si la lluvia lo permite (o bajo los soportales), exponiendo cara y manos. La luz difusa de las 12:00 del mediodía sigue siendo más potente que cualquier lámpara de interior.

  • Luz fría por la mañana: Utilizar bombillas de luz blanca (6000K) en el lugar de trabajo durante las primeras horas del día ayuda a engañar al cerebro y frenar la producción de melatonina diurna.

4. ¿Es hora de suplementar?

En este 2026, la suplementación con Vitamina D se ha vuelto muy común, pero desde Diario en Positivo recordamos que siempre debe ser supervisada por un profesional tras un análisis de sangre. El exceso de esta vitamina (hipervitaminosis) puede ser contraproducente. Si sientes un cansancio extremo, consulta a tu médico de cabecera; a veces, una pequeña dosis de refuerzo es suficiente para "aguantar" hasta que el cielo se abra.