Decidir sobre una cirugía para la obesidad no puede ser una simple cuestión de ahorro

Archivo - Persona con obesidad - HOSPITAL RUBER INTERNACIONAL - Archivo

El seguimiento del proceso por parte de cirujanos, endocrinos, psicólogos y nutricionistas reduce riesgos y asegura resultados

Crece la preocupación de los profesionales médicos ante el incremento de personas que marchan fuera de España para tratar su obesidad con cirugía bariátrica y luego buscan seguimiento en España. Tras el comunicado conjunto elaborado por las sociedades españolas de Obesidad, de Endocrinología y Nutrición y de Cirugía de la Obesidad, advirtiendo de los peligros de acudir a otros países a tratar una patología que en España se aborda con total garantía, hay una realidad palpable que se constata cada vez con mayor frecuencia en hospitales y unidades especializadas. 

 

Así lo reafirma Christian Alvarado, director médico de la Unidad de Obesidad del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela. “La obesidad mórbida o severa es un problema muy prevalente y la cirugía bariátrica es el tratamiento más efectivo. El problema es que el acceso actual a dicho tratamiento está limitado por demoras y listas de espera. En España hay unidades perfectamente capacitadas para dar respuesta a esta necesidad sin tener que marchar fuera del país”.

 

Muchas de las personas que viajan al extranjero, a países como Turquía, lo hacen por razones económicas. Pero el Dr. Alvarado advierte: “A la hora de considerar cómo tratar una obesidad mórbida, el único factor para escoger el lugar no puede ser el económico”. Es cierto que los costes de la cirugía bariátrica son significativos, pero esto es debido a que involucra a varios profesionales en la atención y no pocas pruebas las que hay que realizar para dar con un diagnóstico adecuado. Además, se requiere un seguimiento a corto y mediano plazo por nutricionistas, psicólogas, endocrinólogo y cirujano. 

 

No contar con este seguimiento (al operarse fuera de España) puede abaratar los costes, pero aumenta mucho los riesgos y la pérdida de peso final puede ser menor y menos duradera.

 

A su juicio, hay que tener muy presente la idoneidad de la intervención quirúrgica que se va a realizar, las complicaciones posteriores que puedan surgir y el tratamiento, y seguimiento posterior por un equipo multidisciplinar con experiencia, “que es tan importante como la cirugía misma para el éxito de la respuesta que se da a la enfermedad”.

 

España dispone de unidades especializadas perfectamente capacitadas para atender la obesidad mórbida. Sanitas cuenta con tres, dos en Madrid, la mencionada en el Hospital La Zarzuela y la del Hospital Universitario La Moraleja, que dirige la doctora Marta Carrasco, y otra en Barcelona, en el Hospital CIMA, que dirige el doctor Jorge Otero. En ellas trabajan endocrinos, nutricionistas y psicólogos que, en coordinación con los cirujanos bariátricos, prestan una atención integral y continuada a las personas que quieren solucionar su obesidad severa.

 

Alvarado explica que, tras las intervenciones producidas en el extranjero, pueden sobrevenir problemas adicionales, no suficientemente tenidos en cuenta, tales como molestias digestivas, muy relacionadas con el postoperatorio de la intervención, y también anomalías potenciales (malnutrición, déficits de vitaminas y minerales, afectación emocional, patrón alimentario alterado, pérdida de masa muscular, etc.) en la nueva situación clínica de la persona operada. “Es preciso subrayar que la cirugía bariátrica es un proceso muy adecuado para combatir la obesidad, pero a la vez es también muy complejo. Una vez efectuada, es muy importante asegurar un estrecho control del paciente, para confirmar que el resultado asistencial obtenido es el esperado y resolver cualquier incidencia”.