Día del Parkinson: Llamada a la sensibilización sobre la segunda enfermedad neurodegenerativa más común
La realidad del Parkinson exige mayor visibilidad y conciencia pública. Expertos y pacientes han elegido el Día Mundial de esta enfermedad para hacer un llamado urgente. El objetivo es sensibilizar sobre el impacto que tiene la segunda enfermedad neurodegenerativa más común en España, solo superada por el Alzheimer.
Esta dolencia degenerativa, que afecta al sistema nervioso de forma progresiva, provoca graves alteraciones en el movimiento y provoca rigidez muscular. Se calcula que en España hay alrededor de 200,000 pacientes con Parkinson, incluyendo más de 18,000 en la Comunidad de Madrid.
La enfermedad está asociada al envejecimiento, y su incidencia aumentará por el crecimiento de la esperanza de vida, que en Madrid es una de las más altas del país, con 85.7 años. Lydia López Manzanares, coordinadora de la Unidad de Trastornos del Movimiento del Hospital Universitario de La Princesa, advierte que el envejecimiento de la población hará que estas enfermedades sean cada vez más frecuentes.
Características y diagnóstico
La mayoría de los casos suelen aparecer entre los 60 y 69 años. Sin embargo, un 20% de los pacientes manifiestan síntomas antes de los 50. La detección temprana es clave para controlar la evolución, según explica la experta.
El diagnóstico en etapas iniciales sigue siendo complicado. Aunque algunos síntomas como el temblor son visibles, otros son más sutiles y pueden pasar desapercibidos durante años. Entre estos se incluyen la pérdida del olfato, alteraciones del sueño, problemas digestivos como el estreñimiento, depresión y bradiquinesia, que consiste en la lentitud en los movimientos.
Estos síntomas iniciales no motores dificultan reconocer la enfermedad antes de que aparezcan los signos clásicos como rigidez y temblor. Por eso, se busca cada vez más potenciar un diagnóstico precoz para aprovechar mejor los tratamientos emergentes.
Tratamientos y terapias
A diferencia de otras enfermedades neurodegenerativas, para el Parkinson existen varios tratamientos farmacológicos que ayudan a mejorar la calidad de vida. Además, el ejercicio físico cobra un papel fundamental como terapia neuroprotectora.
En este aspecto, la Fundación Red Parkinson promueve el tenis de mesa como actividad que potencia las habilidades motoras y cognitivas de quienes sufren esta enfermedad. Aunque no se conoce su origen exacto, los estudios avalan sus beneficios.
El impacto social también es considerable. Los síntomas visibles, como los temblores, pueden generar estigmatización. Lydia López Manzanares subraya que reconocer la enfermedad y diferenciarla, por ejemplo, de una demencia, es vital para romper prejuicios sociales y laborales.
Por su parte, Florentino Nombela, jefe de Neurología en La Princesa, enfatiza la urgencia de aumentar recursos para mejorar la vida diaria de los afectados. Esto implica no solo fisioterapia, sino también un ejercicio específico, atención de logopedas, psicólogos y psiquiatras, así como potenciar la investigación.
Experiencia del paciente
Javier Martínez, conocido como ‘Miki’, fue diagnosticado en 2018 a los 54 años, tras años con síntomas como pérdida del olfato y lentitud en sus movimientos. Solo el temblor visible le hizo buscar atención médica.
Miki, Técnico en Emergencias Sanitarias, recomienda a quienes afrontan el Parkinson seguir el tratamiento médico, mantener una dieta saludable, practicar deporte y no aislarse socialmente. La sociabilización es clave para enfrentar el impacto psicológico que supone recibir este diagnóstico.
Reconoce haber sufrido estigmatización en situaciones cotidianas, como ir de compras o usar asientos reservados en el transporte público debido a problemas de equilibrio. Aun así, pide que se normalice y se sensibilice a la sociedad sobre esta enfermedad.