Un estudio confirma la eficacia de terapias personalizadas contra el síncope
Una investigación internacional liderada por el Centro Médico Teknon de Barcelona ha verificado que una estrategia personalizada de cardioneuroablación (CNA) para tratar el síncope, ajustada a las características de cada paciente, mantiene la misma eficacia que el abordaje convencional y mejora la eficiencia del procedimiento.
Barcelona, 13 (Europa Press). Los hallazgos se han publicado en la revista EP Europace y se consideran un avance relevante para el manejo del síncope reflejo (desmayos repetidos) y de las bradiarritmias funcionales (situaciones en las que el corazón late demasiado lento), según ha informado el grupo Quirón Salud en un comunicado difundido este viernes.
El trabajo plantea un cambio en la forma de planificar la intervención: en lugar de actuar de manera extensa sobre todas las áreas implicadas, se propone seleccionar solo las que resultan clave según el cuadro clínico, que no es igual en todos los pacientes.
Cardioneuroablación personalizada
La CNA se realiza introduciendo un catéter hasta el interior del corazón. Tras localizar con precisión los plexos ganglionares del sistema nervioso parasimpático, se aplica calor sobre esas zonas para reducir su influencia en el control del ritmo cardiaco.
Con este mecanismo se busca evitar caídas bruscas de la frecuencia cardiaca, que se asocian a episodios de síncope. También se pretende prevenir frecuencias cardiacas excesivamente lentas, relacionadas con cansancio, fatiga y mareos.
Hasta ahora, la práctica más extendida consistía en realizar la ablación (anulación o modulación de la actividad) de todos los plexos ganglionares parasimpáticos del corazón. El nuevo enfoque, en cambio, selecciona qué plexos tratar en función de la presentación clínica de cada paciente.
Los resultados indican que dirigir la intervención solo a los plexos relevantes según el caso logra resultados equivalentes a la estrategia global, pero con un procedimiento descrito como más preciso, sencillo y rápido.
Eficiencia y seguridad del procedimiento
El estudio incluyó a 123 pacientes. La estrategia personalizada se asoció a una reducción del 26% en el tiempo medio de intervención, al pasar de 85 a 63 minutos.
También se observó una disminución del 48% en el tiempo de aplicación de radiofrecuencia, de 10,4 a 5,4 minutos, junto con una menor extensión de la ablación.
Pese a tratarse de un procedimiento más corto y menos agresivo, se mantuvieron las mismas cifras de efectividad: una tasa de éxito del 93% y ausencia de recurrencia de síncopes tras un seguimiento cercano a los 16 meses, en niveles descritos como idénticos a los del método estándar.