Especialista recomienda vacunarse contra el sarampión antes del embarazo

Archivo - Experta recomienda la vacunación contra el sarampión si se está planificando un embarazo
  1. Vacunación y embarazo
  2. Transmisión, síntomas y tratamiento del sarampión

Vacunación y embarazo

La doctora Lourdes Sainz, responsable de Medicina Preventiva en el Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario de Madrid, recomienda la vacunación contra el sarampión para quienes planean un embarazo, siempre que la mujer no presente anticuerpos protectores o no haya sido vacunada antes.

Se debe evitar el embarazo durante al menos cuatro semanas después de cada dosis aplicada de la vacuna triple vírica (TV), que requiere dos dosis con un intervalo de cuatro semanas entre ellas. Esta vacuna, que protege contra sarampión, rubéola y parotiditis, se introdujo en el calendario infantil en 1981.

Desde la incorporación de una segunda dosis en 1996, la circulación del virus se ha reducido significativamente desde el 2000. La posibilidad de infección durante el embarazo no aumenta, aunque si ocurre, conlleva más riesgos para la madre y para el embarazo, como abortos o partos prematuros, sin haberse reportado malformaciones fetales.

Durante las primeras semanas del año, la Comunidad de Madrid registró una circulación comunitaria de sarampión que superó los casos notificados en 2025, resaltando la necesidad de prevención en la población.

Este virus se transmite por el aire mediante gotículas o por contacto directo con las secreciones de personas infectadas. En caso de contacto de una embarazada con alguien contagiado, la administración de inmunoglobulina (IG) en las primeras seis días puede ofrecer protección parcial o reducir la gravedad de la infección, aunque esta medida debe evaluarse considerando riesgos y beneficios de manera individual.

Transmisión, síntomas y tratamiento del sarampión

El sarampión, provocado por un virus, tiene una tasa de contagio superior al 90 % entre personas susceptibles. Se manifiesta inicialmente con fiebre, síntomas respiratorios como tos o secreción nasal y conjuntivitis. Entre el tercer y quinto día desde el inicio de los síntomas, aparece un sarpullido característico que comienza en la cara y detrás de las orejas.

Luego, estas manchas rojas y planas se extienden hacia el cuello, torso, brazos, piernas y pies. La persona infectada libera el virus al toser o estornudar y es contagiosa desde cuatro días antes y hasta el mismo periodo después de la aparición del sarpullido.

Aunque el sarampión suele ser leve, puede complicarse con neumonía, otitis, laringotraqueitis o diarrea, y en casos raros provocar encefalitis o la muerte. El tratamiento consiste en aliviar los síntomas, asegurar una buena hidratación y atender cualquier complicación que surja.