La obesidad se estabiliza en países desarrollados y crece en vías de desarrollo

Un macroestudio internacional en el que participa la UGR aclara las tendencias de obesidad desde los años 80 y revela que su incremento se ha ralentizado, estabilizado e incluso revertido en muchas naciones, aunque sí crece en países en vías de desarrollo
  1. Datos del estudio sobre obesidad
  2. Tendencias en obesidad por zonas geográficas
  3. Análisis específico para la infancia y adultos
  4. Diferencias globales en la evolución de la obesidad

Un estudio reciente publicado en la revista Nature ha evaluado la evolución de la obesidad en el mundo durante más de cuarenta años, entre 1980 y 2024. La investigación, liderada por el Imperial College London y su colaboración NCD-RisC, destaca una estabilización en los países desarrollados, contrastando con un aumento persistente en las naciones en vías de desarrollo.

En este análisis ha participado un grupo de científicos de la Universidad de Granada, quienes aportaron datos de población infantil española. Estos datos provienen del estudio Prefit, un proyecto multicéntrico coordinado por el grupo Profith del Instituto Mixto Universitario Deporte y Salud (iMUDS) de la UGR, que recogió información sobre obesidad y condición física en niños en edad preescolar de varias regiones de España.

Prefit implicó a investigadores de diez universidades españolas y permitió ofrecer una visión más precisa de las tendencias nacionales, fundamentales para compararlas con las de Europa y el resto del mundo. España ha mantenido índices elevados de obesidad en años recientes, aunque esta nueva investigación indica que el crecimiento de estos niveles se ha detenido.

Datos del estudio sobre obesidad

El profesor Francisco B. Ortega, líder del estudio Prefit, señala que en la población infantil española la prevalencia de obesidad se ha estabilizado en torno al 10-14%, una cifra superior a la de muchos otros países con tendencias similares. En adultos, la meseta se ubica entre el 13% y el 18%, e incluso existen indicios de una posible disminución.

La coordinadora Cristina Cadenas subraya que, pese a la mejora en las tendencias, el porcentaje de personas con sobrepeso u obesidad sigue siendo alto en todos los grupos de edad, por lo que resulta vital continuar promoviendo hábitos saludables y la actividad física.

Tendencias en obesidad por zonas geográficas

El estudio global sostiene que la desaceleración y estabilización de la obesidad se observa principalmente en países de altos ingresos, donde el aumento abrupto a finales del siglo XX comenzó a frenarse primero en niños y adolescentes y, luego, tras cerca de una década, en adultos. Algunos países europeos como Francia, Italia y Portugal incluso reportan un descenso en las cifras.

Esta variabilidad implica que la idea de una epidemia global uniforme es una simplificación excesiva, en la que influyen factores como el acceso y el costo de alimentos saludables.

En contraste, en países de ingresos bajos y medios, distribuidos en regiones como África, Asia, América Latina y algunas islas del Pacífico y Caribe, la prevalencia de obesidad sigue aumentando e incluso acelerándose.

Análisis específico para la infancia y adultos

La desaceleración en países ricos se observa primero en niños y adolescentes y, tras aproximadamente una década, en adultos. Por ejemplo, Dinamarca evidenció esta tendencia desde los años 90, seguida por países como Islandia, Suiza, Bélgica y Alemania. Suscritos a esta tendencia, a mediados de la década de los 2000 la estabilización se extendió a la mayoría de los países de altos ingresos, con ciertas excepciones como Australia, Finlandia y Suecia.

Además, las prevalencias en las que se estabilizó la obesidad difieren considerablemente: naciones en Europa occidental y Japón lo hicieron con menos del 10% de obesidad en niños en edad escolar, mientras que en Estados Unidos y Nueva Zelanda esta cifra fue mucho mayor, entre el 19% y 23%.

Diferencias globales en la evolución de la obesidad

El profesor Majid Ezzati, principal autor del análisis, señala que aunque la prevalencia global mostró un aumento durante décadas, la tasa de crecimiento ha disminuido, estabilizándose o incluso revirtiéndose en varias naciones. Este hallazgo proporciona una perspectiva más esperanzadora que cuestiona la narrativa de una epidemia global y monolítica.

Los resultados enfatizan la importancia de investigar las razones detrás del mejor desempeño de ciertos países para implementar las mejores políticas públicas en salud, actividad física y alimentación. Esto permitiría detener o revertir la tendencia ascendente de la obesidad, demostrando que no es un fenómeno inevitable.

Por último, el estudio también menciona la aparición reciente de medicamentos para tratar la obesidad, los cuales aún no han impactado en las tendencias observadas, pero que podrían influir en el futuro.