jueves. 29.02.2024

 

Las plantas medicinales son remedios caseros usados en la medicina tradicional para el tratamiento de algunas enfermedades, este es el caso de la hierba medicinal china 'Astragalus' que tiene el potencial de mejorar el resultado de los pacientes con ataques cardiacos ya que reduce significativamente la inflamación y, a diferencia de otros tratamientos cardiovasculares actuales, no afecta negativamente a la inmunidad, según ha revelado una nueva investigación de la Universidad de Newcastle (Reino Unido).

El estudio, publicado en 'GeroScience', muestra que cuando se administra TA-65, producto de la planta medicinal 'Astragalus', a pacientes mayores durante más de un año después de un ataque al corazón, aumentan específicamente los linfocitos, mejora la inmunidad de los pacientes.

Además, los pacientes tratados con el fármaco experimentaron muchas menos complicaciones o problemas como dolores en el pecho o en las articulaciones después del ataque al corazón

"Se ha vuelto ampliamente reconocido que la inflamación juega un papel clave en la formación, progresión y ruptura de una placa coronaria que induce un ataque cardiaco pero también es un factor de riesgo importante para futuras complicaciones", explica el autor del estudio, Ioakim Spyridopoulos.

Por lo tanto, reducir la inflamación se considera clave en el tratamiento después de un ataque cardiaco para los pacientes. Según el autor, este estudio demuestra que TA-65 reduce la inflamación en un 62 por ciento. Además, este compuesto también mejora la inmunidad al aumentar las células inmunitarias del paciente.

Los científicos llevaron a cabo un estudio piloto controlado aleatorio en 90 pacientes de 65 años o más en el que a los pacientes se les administró un medicamento placebo o TA-65.

A los pacientes se les tomaron análisis de sangre al inicio del estudio, a los seis meses y al año para evaluar los resultados del estudio. Los participantes fueron revisados regularmente en la clínica para verificar si tenían efectos secundarios.

Aquellos que recibieron el fármaco TA-65 tuvieron pocos efectos adversos, como fiebre o un nuevo problema médico, después del ataque al corazón y, de hecho, mostraron un 30 por ciento menos de efectos adversos que el grupo que recibió el fármaco ficticio.