El Hospital Centro de Andalucía amplía su Unidad de Suelo Pélvico por síntomas silenciados

EPI-NO - preparacion para el parto
La unidad incorpora técnicas como el dispositivo EPI-NO para reducir el riesgo de episiotomías y desgarros durante el parto.

El cuidado del suelo pélvico continúa siendo un aspecto de la salud que muchas veces pasa desapercibido. Aunque desempeña un papel fundamental en el bienestar general, es habitual que síntomas como pérdidas de orina al reír, dolor durante las relaciones sexuales o una sensación de pesadez en la zona genital se acepten con normalidad tanto en mujeres como en hombres. Consciente de esta realidad, el Hospital Centro de Andalucía ha reforzado su unidad especializada en esta área, dirigida por César Tienda, fisioterapeuta con más de doce años dedicados a este campo.

Este conjunto de músculos funciona como una especie de "hamaca" que sostiene órganos esenciales, entre ellos la vejiga, el útero y el recto. "Muchas mujeres sufren una disfunción y no lo saben porque nos han enseñado que ciertos problemas son 'cosas de la edad' o consecuencias 'normales' de ser madre, y no es así", explica Tienda. Detectar estos problemas a tiempo no solo mejora la vida cotidiana y la sexual, sino que resulta crucial para evitar futuras cirugías causadas por prolapsos o incontinencia severa.

 

  1. Los cuatro síntomas que alertan sobre el suelo pélvico
  2. Preparación al parto con "cero desgarros"
  3. La revisión posparto como paso clave
  4. Salud masculina en procedimientos de próstata

Los cuatro síntomas que alertan sobre el suelo pélvico

Para facilitar la identificación de posibles problemas, el fisioterapeuta resalta cuatro signos que deben motivar una consulta inmediata en fisioterapia especializada:

  1. Incontinencia de esfuerzo: pérdidas de orina al realizar acciones como toser, saltar, correr o reír.
  2. Urgencia miccional: sensación frecuente y súbita de tener que ir al baño, también conocida como hiperactividad vesical.
  3. Dolor durante las relaciones sexuales (Dispareunia): molestias que aparecen durante o tras el acto sexual.
  4. Pesadez o "bulto" vaginal: indicativo posible de un comienzo de prolapso.

Identificar estos signos a tiempo facilita un tratamiento eficaz y evita complicaciones mayores en la salud pélvica.

Preparación al parto con "cero desgarros"

Uno de los pilares de la unidad en el Hospital Centro de Andalucía es la preparación para el parto. Desde la semana 34 de embarazo, se practica el masaje perineal para aumentar la flexibilidad de los tejidos.

Además, la unidad utiliza el dispositivo EPI-NO a partir de la semana 37. Este método simula de forma controlada la fase expulsiva del parto, ayudando a la futura madre a familiarizarse con la sensación de la cabeza del bebé asomando y a preparar el empuje con mayor confianza. “Esta técnica reduce la necesidad de realizar episiotomías (cortes quirúrgicos) y previene desgarros naturales, facilitando una recuperación mucho más rápida”, comenta el fisioterapeuta.

La revisión posparto como paso clave

El hospital también destaca la importancia de realizar una revisión aproximadamente a los 40 días después del parto. Aunque es una etapa crucial donde el suelo pélvico ha sufrido considerable estrés, esta práctica no es común.

Detectar cualquier anomalía en este periodo permite tratar las disfunciones de una manera sencilla y prevenir que se conviertan en problemas crónicos.

Salud masculina en procedimientos de próstata

No solo se atiende la salud femenina: la unidad también focaliza la atención en pacientes masculinos, especialmente en quienes enfrentan o ya han pasado por operaciones de próstata. Según César Tienda, "el papel de la fisioterapia es fundamental en el pre y postoperatorio de próstata”.

El fortalecimiento muscular antes de la cirugía y la rehabilitación después de ella resultan esenciales para prevenir problemas como la incontinencia urinaria y dificultades en la erección, mejorando así significativamente la calidad de vida de los afectados.