Detectan dos moléculas del cuerpo que podrían detener el avance de leucemia agresiva

Identifican dos moléculas del organismo que podrían ayudar a frenar el crecimiento de un tipo de leucemia muy agresiva

Investigadores del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBM), perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), junto con la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), han llevado a cabo un estudio en el que identifican dos pequeñas moléculas del organismo con potencial para frenar el avance de un tipo de leucemia particularmente agresiva.

Este estudio experimental revela que moléculas de ARN, conocidas como 'microARN', actúan bloqueando el crecimiento de células tumorales y pueden abrir nuevas opciones terapéuticas. Según sus autores, estos 'microARN' tienen un efecto doble: inhiben la actividad de genes esenciales para la supervivencia y división celular tumoral, deteniendo la proliferación y promoviendo la muerte de dichas células.

Los científicos explican que estos reguladores tienen un papel activo durante la formación normal del sistema inmunitario. Cuando funcionan correctamente, limitan la multiplicación y supervivencia de células malignas. Por el contrario, su ausencia puede contribuir a que la enfermedad progrese. Este avance se detalla en un artículo publicado en la revista especializada Blood.

  1. MicroARN y su función en la leucemia
  2. Descubrimientos clave en la proliferación de linfocitos T

MicroARN y su función en la leucemia

Los expertos señalan que este estudio aporta una mejor comprensión del origen de esta leucemia y propone nuevas opciones para su tratamiento. La leucemia linfoblástica aguda de células T (LLA-T) es un cáncer sanguíneo que se considera especialmente agresivo, originándose cuando los linfocitos T se transforman en células tumorales durante su desarrollo en el timo, una glándula fundamental del sistema inmunitario.

Aunque los avances en Oncología han sido significativos, las terapias disponibles para esta leucemia siguen siendo insuficientes. Por esta razón, resulta indispensable descubrir estrategias terapéuticas más específicas y efectivas. En los últimos años, los 'microARN' han surgido como elementos vitales para controlar la actividad genética, regulando qué genes se activan o permanecen inactivos.

Estas pequeñas moléculas actúan como interruptores que afinan procesos celulares vitales, desde la diferenciación hasta la proliferación celular. Su capacidad para regular simultáneamente múltiples genes las convierte en candidatas prometedoras para desarrollar tratamientos innovadores contra el cáncer.

Descubrimientos clave en la proliferación de linfocitos T

El equipo de investigadores del CBM, CSIC y UAM, encabezado por María Luisa Toribio, identificó que un grupo específico de 'microARN' cumple un papel crucial en el desarrollo de los linfocitos T. Este conjunto de microARN controla cuidadosamente el crecimiento celular durante la formación de linfocitos T, impidiendo su desregulación.

En el estudio, al incrementar artificialmente estos microARN en células de leucemia linfoblástica aguda de células T, los investigadores observaron una disminución significativa en el crecimiento tumoral en cultivos celulares. Además, la progresión de la enfermedad se ralentizó en modelos experimentales con ratones que recibieron células de pacientes.

A nivel molecular, el clúster de microARN inhibe genes fundamentales para la supervivencia y proliferación de las células cancerosas, entre los que destacan BCL-2, que protege a las células frente a la muerte, y ciclina D3, importante para el avance del ciclo celular.

Este mecanismo doble impide que las células continúen dividiéndose y favorece su eliminación. Según Toribio, estos 'microARN' podrían emplearse en el futuro como herramientas terapéuticas, ya sea restaurando su función natural o imitando su efecto en células tumorales.