Detectan metabolitos de la microbiota intestinal que podrían anticipar la demencia

Abuelos enamorados

La identificación temprana de personas con riesgo de demencia podría mejorar gracias a nuevos hallazgos científicos. Investigadores en Reino Unido han avanzado en esta línea mediante el estudio de metabolitos relacionados con la microbiota intestinal.

Este trabajo, resultado de la colaboración entre la Universidad de Anglia del Este y la Universidad Queen Mary de Londres, destaca la influencia del eje intestino-cerebro en los cambios iniciales de memoria. Los investigadores apuntan a que estos descubrimientos podrían cambiar el modo en que se realiza la detección de la demencia.

La demencia afecta actualmente a más de 55 millones de personas a nivel mundial y representa un reto importante para la salud pública. David Vauzour, principal investigador, señala la necesidad urgente de métodos de detección temprana, mejores opciones de apoyo y estrategias efectivas de prevención ante el aumento esperado de casos por el envejecimiento poblacional.

  1. Detalles del estudio
  2. Resultados destacados
  3. Implicaciones y aplicaciones

Detalles del estudio

Se analizaron muestras de sangre y heces de 150 adultos mayores de 50 años, abarcando desde individuos saludables hasta personas con deterioro cognitivo leve, considerado una etapa previa a la demencia. También se incluyó a quienes reportaban problemas subjetivos de memoria, aunque sus pruebas cognitivas habituales eran normales.

En laboratorio se evaluaron 33 metabolitos generados por la microbiota intestinal en la sangre y se identificaron las comunidades bacterianas presentes en las muestras fecales. La combinación de estos datos fue procesada mediante técnicas de inteligencia artificial y aprendizaje automático para distinguir las diferentes condiciones cognitivas.

Resultados destacados

El análisis mostró modificaciones claras en las bacterias intestinales y en los metabolitos detectados en sangre incluso en personas con cambios mínimos en la memoria. Se logró construir un modelo predictivo basado en seis metabolitos: sulfato de indoxilo, colina, ácido 5-hidroxiindolacético, ácido 3-indolpropiónico, ácido quinurénico y quinurenina.

Este modelo clasificó con un 79 % de precisión a los individuos según su condición y logró distinguir adultos sanos de aquellos con deterioro cognitivo leve con más del 80 % de exactitud.

Implicaciones y aplicaciones

Los científicos esperan que en el futuro se puedan crear pruebas sanguíneas simples y no invasivas para detectar el riesgo de demencia mucho antes del diagnóstico clínico, usando estos metabolitos como biomarcadores.

Además, se resalta el microbioma intestinal como posible blanco terapéutico para cuidar la salud cerebral. El doctor Vauzour menciona que si cierto tipo de bacterias o sus productos químicos influyen en el deterioro cognitivo temprano, entonces intervenciones como dieta, probióticos, tratamientos basados en el microbioma o nutrición personalizada podrían formar parte de las estrategias preventivas contra la demencia.