Estudio revela mecanismos cerebrales para proteger frente a la depresión

Investigadores de Málaga lideran un estudio que revela cómo el cerebro se protege frente a trastornos como la depresión.
Investigadores de Málaga lideran un estudio que revela cómo el cerebro se protege frente a trastornos como la depresión.

Un grupo internacional de científicos, liderado por investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga y la Plataforma en Nanomedicina (Ibima Plataforma Bionand), junto con la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga (UMA), ha dado a conocer un avance para entender cómo el cerebro se protege frente a desequilibrios que podrían desencadenar trastornos del ánimo, como la depresión.

El foco principal de esta investigación, que también cuenta con la colaboración del Instituto Karolinska de Suecia, está en el hipocampo, una zona cerebral esencial para procesos como el aprendizaje, la memoria y la regulación emocional. En esta región, las células cerebrales se comunican a través de receptores que, en lugar de actuar individualmente, forman complejos denominados heteroreceptores.

El estudio fue coordinado por Manuel Narváez, profesor del área de Fisiología de la UMA y coinvestigador líder del grupo de Receptómica y Redes de Señalización en Enfermedades Cerebrales de Ibima. Junto a él participaron Dasiel Borroto, responsable del mismo grupo, y Pedro Serrano, jefe de neurología del Hospital Regional de Málaga y líder del grupo de Neuroinmunología y Neuroinflamación de Ibima. Isabel Moreno, científica de la Facultad de Medicina de UMA, figura como primera firmante del artículo.

  1. Metodología y resultados
  2. Implicaciones clínicas
  3. Colaboración internacional

Metodología y resultados

Para analizar el papel de estos complejos moleculares, los investigadores emplearon la técnica siRNA para silenciar temporalmente el receptor NPY1R, fundamental para su interacción con otros receptores y la promoción de la salud mental y neurogénesis.

Tras disminuir la actividad de NPY1R, las asociaciones moleculares se desintegraron, pero de forma inesperada, el hipocampo continuó generando nuevas neuronas y no se observaron comportamientos depresivos en los sujetos durante el periodo de estudio.

Los autores explican que aunque la integridad de estos receptores es indispensable para la formación de los complejos, el cerebro muestra una notable capacidad de compensación a nivel molecular en el hipocampo.

Implicaciones clínicas

El estudio indica que el cerebro cuenta con mecanismos de reserva que permiten mantener niveles estables de factores protectores, entre ellos la proteína BDNF, crucial para la supervivencia de las neuronas. Esto garantiza el funcionamiento del sistema incluso cuando un componente clave se encuentra debilitado.

Este hallazgo tiene consecuencias directas para el desarrollo de tratamientos frente al Trastorno Depresivo Mayor, ya que abre la puerta a fármacos que potencien estas alianzas moleculares en vez de simplemente reemplazar las piezas faltantes.

Colaboración internacional

El trabajo resalta la importancia de la sinergia entre instituciones de prestigio como la UMA, el Hospital Regional de Málaga, IBIMA y el Instituto Karolinska. Esta cooperación integra la investigación básica con la clínica, buscando soluciones eficaces ante problemas de salud mental que afectan a un amplio número de personas.