Medicamento para el asma podría mejorar el tratamiento del cáncer agresivo
- Un fármaco contra el asma podría transformar el tratamiento del cáncer
- Cómo tumores utilizan una molécula clave para crecer
- Investigaciones en modelos animales y celulares humanos
- Hallazgos sobre células humanas y muestras de tumores
- El papel de CysLTR1 en la progresión de los tumores
Un fármaco contra el asma podría transformar el tratamiento del cáncer
Un medicamento muy utilizado para tratar el asma y las alergias podría abrir nuevas puertas en la lucha contra ciertos cánceres agresivos. Así lo apunta una reciente investigación llevada a cabo en Estados Unidos.
El estudio ha desvelado el mecanismo mediante el cual algunos tumores manipulan células blancas comunes para evitar ser atacados por las terapias inmunológicas.
Los científicos responsables destacan que sus hallazgos en órganos humanos y modelos con ratones indican una vía prometedora para mejorar los tratamientos en tipos de tumores muy complicados, como el cáncer de mama triple negativo, donde la inmunoterapia suele fracasar.
Lo más esperanzador es que este avance podría llegar pronto a la clínica, puesto que el medicamento en cuestión es el montelukast, conocido comercialmente como Singulair, un fármaco ya aprobado por la FDA.
Cómo tumores utilizan una molécula clave para crecer
El equipo de la Universidad Northwestern en Illinois explica que la base del descubrimiento gira en torno a una molécula llamada CysLTR1, habitual en procesos relacionados con el asma y la inflamación.
Medicamentos que bloquean esta molécula llevan décadas usándose contra el asma. Sin embargo, ahora se ha detectado que muchos cánceres aprovechan esta vía para resistir los tratamientos, haciendo que el sistema inmunitario ayude en lugar de combatir el tumor.
Los cánceres incrementan la producción de neutrófilos, un tipo de glóbulos blancos, mediante CysLTR1, que funciona como un interruptor para encender o apagar esta respuesta.
“Cuando apagamos este interruptor, ya sea genéticamente o con fármacos existentes, no solo ralentizamos el crecimiento tumoral, sino que también ayudamos al sistema inmunitario a recuperar su capacidad para combatir el cáncer,” comenta el profesor Bin Zhang, autor principal del estudio.
Investigaciones en modelos animales y celulares humanos
Los investigadores de la Facultad de Medicina Feinberg de Northwestern combinaron pruebas en ratones, experimentos con células inmunitarias humanas y muestras tumorales, además de analizar extensas bases de datos de pacientes con cáncer.
Los modelos animales abarcaron diferentes tipos de cáncer como el triple negativo de mama, melanoma, ovario, colon y próstata. Aquí, la inhibición de CysLTR1, ya sea por medios genéticos o con fármacos tipo montelukast, demostró detener el avance tumoral y mejorar la respuesta inmunitaria.
Este bloqueo resultó efectivo incluso en tumores que ya no respondían a otros tratamientos.
Hallazgos sobre células humanas y muestras de tumores
En células inmunitarias humanas, publicados también en la revista Nature Cancer (ver estudio), el bloqueo de CysLTR1 frenó la generación de neutrófilos capaces de suprimir la respuesta inmunológica contra el cáncer.
“Lo importante es que, en lugar de simplemente eliminar estas células blancas dañinas, pudimos reprogramarlas para que apoyaran el ataque inmunitario.
“Eso significa que no solo estamos atacando al cáncer, sino que estamos reeducando un tipo de células inmunitarias abundantes en el cuerpo para que vuelvan a combatir el tumor.”
El papel de CysLTR1 en la progresión de los tumores
Al examinar muestras humanas y bases de datos públicas, el equipo encontró que la actividad elevada de CysLTR1 está relacionada con peores tasas de supervivencia y menor eficacia del tratamiento inmunoterapéutico en distintos tipos de cáncer.
El profesor Zhang subraya que, dado que medicamentos como montelukast ya cuentan con autorización oficial, se podrían acelerar los ensayos clínicos para tratar pacientes con cánceres agresivos.
“Podríamos evaluar rápida y seguramente su uso en pacientes con cáncer para mejorar la inmunoterapia, especialmente en cánceres agresivos, como el de mama triple negativo, donde hacen falta nuevas opciones urgentemente.
“Los próximos pasos son confirmar este mecanismo en pacientes, identificar quiénes se beneficiarán más, optimizar cómo usar estos fármacos, especialmente en combinación con inmunoterapia, y comenzar ensayos clínicos cuidadosamente diseñados.”