Mónica García reclama ante la OMS una verdadera incorporación de salud mental

Imagen de la reunión del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud.

 

La salud mental vuelve a situarse en el centro del debate internacional y con un mensaje claro: no puede tratarse como un tema aislado. Para lograr cambios reales, el enfoque debe llegar a todas las políticas públicas y a los factores que marcan la vida diaria.

En ese marco, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha llevado ante la Organización Mundial de la Salud (OMS) una defensa de la incorporación efectiva de la salud mental en las decisiones que afectan a la vivienda, el nivel socioeconómico, el empleo, el cambio climático, además de la discriminación y la violencia.

El planteamiento apunta a una idea clave: reforzar lo comunitario, mejorar la equidad y reducir desigualdades para que la atención y la prevención no dependan del código postal ni de la situación personal.

  1. Salud mental en todas las políticas
  2. Recursos comunitarios y derechos
  3. Atención Primaria y herramientas no farmacológicas
  4. Red especializada, Quality Rights e inclusión
  5. Indicadores globales y Mental Health Atlas

Salud mental en todas las políticas

Durante su intervención sobre salud mental en la 158ª reunión del Consejo Ejecutivo de la OMS, García ha defendido una verdadera integración de la salud mental en todas las políticas. El objetivo pasa por afrontar de forma directa las desigualdades ligadas a la vivienda, el nivel socioeconómico y el trabajo, así como el impacto del cambio climático y las situaciones de discriminación y violencia.

Recursos comunitarios y derechos

La ministra ha señalado que resulta clave potenciar los recursos comunitarios locales, impulsando la equidad, el empoderamiento comunitario y la conexión social. En esa línea, ha considerado necesario apoyar a los Estados miembros para desarrollar una respuesta integrada que aborde de manera conjunta los determinantes comunes y los desafíos sistémicos vinculados a la salud mental y al consumo de sustancias.

También ha remarcado como fundamental una orientación comunitaria basada en los derechos humanos y en los determinantes sociales de la salud, para que las medidas no se limiten a lo asistencial y alcancen el entorno donde se originan muchos problemas.

Atención Primaria y herramientas no farmacológicas

Otro de los ejes destacados ha sido la importancia de una atención a la salud mental sostenida desde la Atención Primaria, con capacitación específica para los profesionales. El enfoque propuesto pone el foco en el uso de herramientas no farmacológicas, en la prescripción de psicofármacos cuando sea apropiado y en la prescripción de medidas sociales y de acción comunitaria.

Red especializada, Quality Rights e inclusión

García ha defendido que la red especializada de salud mental debe ser accesible y flexible, apoyada en la metodología Quality Rights, con equipos multidisciplinares y una atención específica para las personas con trastorno mental grave y discapacidad psicosocial.

En ese modelo, ha subrayado como esencial integrar recursos de rehabilitación, inclusión social, vivienda y alternativas a la hospitalización, para ofrecer respuestas ajustadas a las necesidades y evitar que la atención quede fragmentada.

Indicadores globales y Mental Health Atlas

Por último, se ha comunicado que España quiere impulsar el avance de un marco global de indicadores estandarizados que incluya determinantes sociales, así como la disponibilidad, accesibilidad y aceptabilidad de la atención.

Además, se ha valorado especialmente el fortalecimiento de herramientas como el Mental Health Atlas, con apoyo técnico de la Secretaría, con el fin de mejorar la comparabilidad y el análisis de los datos.