El insomnio podría ocultar síndrome de piernas inquietas sin diagnóstico
El síndrome de piernas inquietas (SPI) afecta a una cantidad considerable de personas, pero casi dos tercios de ellas no han recibido un diagnóstico correcto. La doctora en Neurociencias Celia García alerta que muchos pacientes confunden este trastorno con insomnio. Esto provoca que no se aplique el tratamiento adecuado, afectando seriamente la calidad del sueño y la vida diaria de quienes lo padecen.
La falta de diagnóstico también se relaciona con la tendencia de las personas a minimizar sus problemas de sueño y buscar soluciones rápidas. "Con frecuencia, quienes sufren insomnio optan por comprar melatonina en la farmacia o solicitan recetas para sedantes como el lorazepam sin identificar la causa real", explica García, participante en la 'Ruta AESPI 2026', iniciativa de la Asociación Española del Síndrome de Piernas Inquietas (AESPI).
Este síndrome es un trastorno del sueño muy característico que cuenta con métodos diagnósticos específicos y tratamientos efectivos. Por ello, la experta recomienda que quien tenga insomnio o dificultades para dormir consulte a un especialista para recibir un diagnóstico certero.
- Síndrome de piernas inquietas
- Causas principales
- Tratamientos disponibles
- Experiencia de paciente
- Ruta AESPI 2026
Síndrome de piernas inquietas
Este trastorno neurológico crónico afecta hasta al 10 % de la población. Se manifiesta con sensaciones incómodas, que varían según cada individuo, principalmente en las piernas. Los síntomas aparecen en momentos de descanso, como al estar sentado o acostado, y mejoran al mover las piernas o caminar, especialmente por la tarde y la noche.
El SPI es una causa común de insomnio y otros problemas relacionados con el sueño, causando malestar y grandes dificultades para conciliar el descanso.
Causas principales
La doctora García destaca que, aunque el síndrome puede tener varias causas, la más habitual es el déficit de hierro. Este es el factor de riesgo más relevante para desarrollarlo. Además, el componente genético juega un papel importante: cerca del 60 % de los pacientes cuenta con antecedentes familiares.
El SPI puede presentarse a cualquier edad, incluso en niños, aunque aumenta su incidencia con los años. En cuanto al género, las mujeres lo padecen casi el doble que los hombres. Factores como menstruación, embarazos y lactancia elevan el consumo de hierro femenino, provocando depósitos menores y aumentando el riesgo.
Tratamientos disponibles
Cuando es adecuado, la administración de hierro es la primera opción, pues actúa sobre la causa principal. "Es el tratamiento más seguro y efectivo, enfocado en el origen del trastorno", subraya García. En caso de no poder usar hierro, se recetan fármacos sintomáticos que alivian las molestias.
Controlar los síntomas mejora significativamente la calidad de vida y restablece el sueño normal. La experta recalca que el insomnio relacionado con el SPI requiere un abordaje específico y no debe tratarse solo con hipnóticos convencionales.
Experiencia de paciente
Purificación Titos, presidenta de AESPI, comenzó a sufrir los síntomas a los 27 años, pero no fue diagnosticada hasta dos décadas después. "Muchos médicos desconocían la enfermedad y no sabían qué me ocurría. Un cardiólogo que conocía el síndrome me indicó acudir a un neurofisiólogo o neurólogo", relata.
Antes del diagnóstico, ella vivía situaciones muy incómodas: "No podía quedarme en la cama. Tenía que levantarme e ir a la cocina a hacer tareas mientras me movía, porque solo así desaparecían los síntomas". Muchas noches llegaba hasta las cinco de la madrugada en esa situación, afectando su vida laboral y personal.
Tras obtener un diagnóstico y comenzar a tratarse, su sueño mejoró radicalmente y su calidad de vida cambió, confirmando la importancia de un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Ruta AESPI 2026
En Madrid se llevó a cabo una mesa redonda con expertos dentro de la 'Ruta AESPI 2026', un proyecto nacional que visitará las 17 comunidades autónomas, además de Ceuta y Melilla, para dar mayor visibilidad al SPI.
La presidenta de AESPI enfatizó que el objetivo es difundir información sobre el síndrome y generar encuentros con hospitales, colegios médicos y especialistas de referencia en cada capital autonómica durante todo el año. Aunque cada vez más personas conocen la enfermedad, aún queda un gran camino por recorrer para su reconocimiento y tratamiento adecuado.