Terapia oral innovadora protege ratones de radiación letal

Un momento de la intervención de radioterapia. ARCHIVO

Investigadores de varias instituciones españolas, incluyendo la Universitat de València (UV), han desarrollado un tratamiento capaz de disminuir los daños causados por la radiación ionizante. Esta terapia combina cocristales de pterostilbeno y silibinina-fosfatidilcolina, ambos derivados de polifenoles naturales, con nicotinamida ribósido y captopril. Los tres primeros actúan como suplementos alimenticios y el último es un fármaco antihipertensivo, logrando mejorar la supervivencia en ratones en un 90% tras una dosis de radiación letal.

Según la Universitat de València, el proyecto liderado por los catedráticos Elena Obrador y José María Estrela, del Departamento de Fisiología y la Unidad de Fisiopatología Celular (UFC), surge ante la necesidad de superar las limitaciones de los tratamientos disponibles para el envenenamiento por radiación. Muchos medicamentos actuales solo protegen un tejido específico como la médula ósea, dejando otros órganos vulnerables, además de que gran parte son de administración intravenosa, dificultando su uso en pacientes.

  1. Terapia combinada frente a la radiación ionizante
  2. Protección de tejidos sanos y aplicación en cáncer
  3. Ventajas de una formulación oral en el tratamiento

Terapia combinada frente a la radiación ionizante

En el estudio participaron también el servicio de Protección Radiológica del Hospital La Fe de València, el grupo de investigación Biomédica en Imagen (GIBI230) del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe (IIS La Fe), la Universitat de Barcelona, la Universidad Católica de València San Vicente Mártir y las empresas Scientia BioTech y Circe Health Science. Se evaluó el uso conjunto de cuatro sustancias, que lograron disminuir de manera significativa la mortalidad, los síntomas y el daño celular en tejidos sanos de ratones expuestos a radiación.

El tratamiento es completamente oral e incluye dos derivados de polifenoles naturales con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, que actúan como radioprotectores al administrarse antes de la irradiación. Además, contiene nicotinamida ribósido —un derivado de la vitamina B3 que ayuda en la reparación del ADN— y captopril, un fármaco que favorece la recuperación de la médula ósea, ambos usados como radiomitigadores tras la exposición a la radiación.

Protección de tejidos sanos y aplicación en cáncer

El equipo también examinó el efecto de esta terapia en modelos de cáncer humano agresivo tratados con radioterapia. Se emplearon ratones con carcinoma de mama triple negativo y glioblastoma, dos tipos de tumores con mal pronóstico y opciones limitadas de tratamiento. El carcinoma de mama triple negativo, siendo radiosensible, permite que la radioterapia sea un tratamiento viable, y el estudio comprobó que la combinación terapéutica no afecta la eficacia de la radioterapia.

En el caso del glioblastoma, conocido por ser radiorresistente, la radioterapia tiene un uso restringido. Sin embargo, la terapia combinada aumentó la efectividad de la radiación, lo que podría abrir nuevas posibilidades para el tratamiento con radioterapia junto con quimioterapia o terapias dirigidas, protegiendo al mismo tiempo los tejidos sanos.

Ventajas de una formulación oral en el tratamiento

Los investigadores subrayan la importancia de una formulación oral que reproduzca estos efectos en humanos, ya que podría ser útil no solo en oncología radioterápica, sino también en otros escenarios, como accidentes radiológicos o nucleares en contextos civiles o militares, e incluso para prevenir daños por radiaciones cósmicas en vuelos espaciales.

Este formato oral ofrece una ventaja logística significativa comparado con las opciones inyectables, especialmente en situaciones donde el tiempo, el personal o la infraestructura son limitados, facilitando su administración y potencial uso masivo.