Recomiendan evitar plásticos para disminuir exposición a disruptores endocrinos
- Disruptores endocrinos y exposición
- Alimentación y cuidados para el sistema endocrino
- Embarazo y exposición a disruptores
- Desinformación y educación sobre hormonas
Disruptores endocrinos y exposición
La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) advierte que más de 2.000 sustancias tienen la capacidad de alterar el sistema hormonal. Por esta razón, resulta esencial reducir la exposición a estos disruptores endocrinos. Entre las recomendaciones para minimizar su impacto, se sugiere evitar el uso de envases plásticos, optando en su lugar por recipientes de vidrio o acero inoxidable. Además, es importante mejorar la calidad del aire ambiente en el hogar.
Según el doctor Nicolás Olea, coordinador del Grupo de Endocrinología y Medio Ambiente de la SEEN (GEMASEEN), el aire tanto interior como exterior puede contener estas sustancias contaminantes. Por ello, es fundamental mantener una limpieza constante, aspirar con frecuencia, eliminar el polvo y ventilar regularmente todos los espacios para disminuir la presencia de partículas suspendidas en el polvo doméstico.
Alimentación y cuidados para el sistema endocrino
Para reducir riesgos en la salud hormonal, se recomienda seleccionar con cuidado los productos cosméticos y de cuidado personal. Algunos contienen ingredientes con efectos disruptores, como ftalatos, parabenos y triclosán, por lo que es vital verificar las etiquetas antes de usarlos.
En cuanto a la nutrición, prevenir deficiencias hormonales depende en parte del consumo adecuado de vitamina D, calcio y alimentos ricos en yodo. El doctor Olea señala que cerca del 40% de los alimentos consumidos en España pueden contener uno o más pesticidas. Así, enfatiza que no solo importa qué se come, sino también su origen y maneras de cultivo, crianza o pesca.
Se aconseja evitar productos empaquetados y optar por la compra a granel y alimentos frescos como frutas y verduras, evitando los ultraprocesados. En el caso del pescado, la recomendación es elegir los de temporada, capturados artesanalmente y de menor tamaño para reducir la presencia de mercurio y otros contaminantes acumulados.
Con motivo del Día Mundial de las Hormonas, celebrado el 24 de abril, la SEEN resalta la importancia del sistema endocrino para la salud general, el metabolismo, el crecimiento y la fertilidad. Además, señala que aunque muchas enfermedades comunes tienen un origen hormonal, la población suele desconocer el papel fundamental de las hormonas en el cuerpo.
Para mejorar la detección temprana de posibles alteraciones hormonales, se aconseja consultar con un especialista ante síntomas como cambios repentinos de peso, cansancio constante, irregularidades en el ciclo menstrual, problemas en el crecimiento o dificultades de fertilidad.
Embarazo y exposición a disruptores
En el caso de embarazadas, la relación entre la exposición a disruptores endocrinos y la transferencia a la descendencia es especialmente relevante. El doctor Olea explica que ciertos compuestos persistentes pueden acumularse (bioacumular) en el organismo antes del embarazo y durante la lactancia, transmitiéndose así al bebé.
La vulnerabilidad del embrión, feto o lactante frente a alteraciones hormonales destaca la necesidad de prevenir la exposición materna a estas sustancias. La SEEN apoya las recomendaciones clínicas que priorizan la lactancia materna frente a otras formas de alimentación, pero subraya la urgencia de proteger a la mujer fértil de la contaminación ambiental, alimentaria y laboral relacionada con disruptores endocrinos.
Desinformación y educación sobre hormonas
Los expertos advierten sobre el riesgo que implica la información incorrecta o simplificada que circula en redes sociales en relación con las hormonas. Este tema genera gran interés, pero la falta de rigor puede llevar a confusión y al uso inapropiado de tratamientos o suplementos sin respaldo científico.
Por ello, la sociedad científica insiste en la importancia de mejorar la educación sanitaria en salud hormonal y promover una visión integral que contemple su relevancia a lo largo de toda la vida.