Nueva terapia celular logra resultados "prometedores" ante infertilidad uterina

Santamaría y Simón

Una nueva vía terapéutica empieza a abrirse para mujeres con síndrome de Asherman moderado y grave, una enfermedad uterina poco frecuente ligada a infertilidad y a pérdidas recurrentes de embarazo. En estos casos, las alternativas disponibles suelen ser limitadas, sobre todo cuando la cirugía no logra resolver el problema.

En València, un equipo de investigación ha presentado resultados que apuntan a una opción segura y potencialmente eficaz, basada en células de la propia paciente. El trabajo se centra en pacientes que ya habían pasado por tratamientos quirúrgicos convencionales sin éxito.

Este avance, publicado en la revista Nature Communications, refuerza la importancia de impulsar la investigación clínica en patologías con pocas respuestas. Ante síntomas o antecedentes compatibles, resulta clave buscar atención especializada y valorar opciones en unidades con experiencia en fertilidad y medicina reproductiva.

  1. Terapia celular autóloga para Asherman
  2. Resultados: seguridad y efectos clínicos

Terapia celular autóloga para Asherman

Una terapia celular descrita como innovadora, desarrollada a partir de células de la propia paciente, ha mostrado un perfil seguro y señales de posible utilidad clínica en mujeres con síndrome de Asherman moderado y grave. Se trata de un problema uterino asociado a infertilidad y a la repetición de pérdidas gestacionales, con opciones terapéuticas reducidas cuando la cirugía no funciona.

El estudio estuvo liderado por el Instituto de Investigación Sanitaria Incliva-Fundación Carlos Simón y la compañía Endorenew. El trabajo difundió los resultados de un ensayo clínico combinado de fase 1 y 2, planteado para evaluar la seguridad del tratamiento y, de forma paralela, explorar sus primeros efectos clínicos.

Diseño del ensayo y pacientes incluidas

El ensayo reunió a 20 mujeres con síndrome de Asherman moderado o grave. Todas contaban con antecedentes de fracaso tras cirugía intrauterina y no habían respondido a los enfoques convencionales.

La intervención se basó en la administración intraarterial de una terapia celular autóloga, obtenida a partir de células de la médula ósea de las propias pacientes, según informó Incliva en un comunicado.

Cómo se obtienen y administran las células

Las células empleadas pertenecen a una subpoblación CD133+ derivada de médula ósea, previamente caracterizada por su capacidad regenerativa en el tejido endometrial. Este detalle respalda su potencial como estrategia terapéutica en patologías uterinas complejas.

La obtención se realiza mediante una extracción sanguínea. Después, las células se colocan en el nicho endometrial con ayuda de radiología no invasiva, accediendo a través del brazo.

Resultados: seguridad y efectos clínicos

Los datos del estudio describen una mejora significativa en la estructura y la función del endometrio. La evaluación se llevó a cabo con técnicas de imagen como ecografía e histeroscopia, además de histología digital y análisis transcriptómicos avanzados.

En el seguimiento clínico, que incluyó embarazo y parto, la terapia fue bien tolerada. No se registraron efectos adversos graves relacionados con el tratamiento.

Mejoras en endometrio y adherencias

El investigador principal y primer autor, el doctor Xavi Santamaría, subrayó que el síndrome de Asherman presenta opciones terapéuticas muy limitadas, especialmente en casos moderados y graves sin respuesta a cirugía.

En el ensayo fase 1/2, la terapia celular elaborada con células de la propia paciente mostró un buen perfil de seguridad, logró mejorar el endometrio, disminuir adherencias y permitió un 30% de niños nacidos en pacientes sin posibilidades reproductivas, según explicó el investigador.

Embarazos y nacimientos tras el tratamiento

Como resultado clínico relevante, seis pacientes consiguieron gestaciones evolutivas. Se informaron nacimientos sin complicaciones relevantes y recién nacidos sanos.

Estos hallazgos ponen el foco en la necesidad de que las pacientes con antecedentes de adherencias uterinas y fallos repetidos tras cirugía puedan consultar en centros especializados y mantenerse informadas sobre ensayos clínicos en marcha, siempre bajo criterio médico.

Colaboración entre centros

La coordinación correspondió a investigadores de Incliva-Fundación Carlos Simón. El trabajo contó con la colaboración del Institut de Recerca Vall d'Hebron, el Banc de Sang i Teixits de Barcelona, la Universitat de València, Igenomix R&D, diversos centros hospitalarios de Barcelona y València, y la Yale School of Medicine, entre otras instituciones.

En un contexto con opciones terapéuticas limitadas, apoyar y seguir de cerca este tipo de investigación resulta esencial. Ante dudas sobre fertilidad o pérdidas gestacionales recurrentes, se recomienda solicitar valoración profesional y explorar alternativas con equipos que dispongan de experiencia en patología endometrial compleja.