Tratamientos oncológicos subcutáneos: una oportunidad para optimizar recursos

Archivo - Mano de un enfermo con vía subcutánea en una cama de la UCI del Hospital de Emergencias Isabel Zendal, Madrid (España), a 20 de enero de 2021. - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo

 

Los tratamientos oncológicos administrados por vía subcutánea pueden disminuir hasta un 30% el tiempo dedicado por el personal de oncología y enfermería, así como la necesidad de espacios y materiales, según el informe ONCOptimal 2.0. Este documento analiza cómo se puede mejorar la eficiencia en los Hospitales de Día Oncológicos para reducir los tiempos de espera que enfrentan los pacientes y acelerar su regreso a la vida cotidiana, además de ampliar la capacidad de atención en estos centros.

Este proyecto, impulsado por la Fundación ECO en colaboración con la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), el Consejo General de Enfermería (CGE), farmacéuticos y Roche, y con el apoyo de la Asociación Española contra el Cáncer y el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), surge como una respuesta estratégica ante el notable crecimiento de la demanda asistencial en los Hospitales de Día Oncológicos (HDO) a nivel nacional.

El estudio, realizado mediante un programa de becas educativas de Roche Farma España, plantea una hoja de ruta centrada en la optimización de los circuitos hospitalarios y la incorporación de innovaciones terapéuticas. Estos cambios son clave para garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario junto con una atención excelente para el paciente.

  1. Impacto de los tratamientos subcutáneos en oncología
  2. Beneficios para pacientes y servicios sanitarios
  3. Estrategias para la implementación y formación

Impacto de los tratamientos subcutáneos en oncología

ONCOptimal 2.0 no se limita a describir la situación actual, sino que también ofrece soluciones específicas para optimizar el funcionamiento de los Hospitales de Día y garantizar que cada paciente reciba la mejor atención en el menor tiempo posible. La innovación en los métodos de administración resulta esencial para incrementar la capacidad asistencial y preservar la sostenibilidad del sistema sin sacrificar la seguridad ni la calidad clínica, según los doctores Ruth Vera y Juan Antonio Virizuela, miembros relevantes de la Fundación ECO.

La incorporación de la vía subcutánea (SC) mejora la eficiencia y sostenibilidad al permitir una mayor rotación de espacios dentro de los hospitales, liberando recursos como sillones y tiempo de enfermería. El análisis económico presentado en el informe muestra que estas formulaciones generan ahorros significativos en costes no farmacológicos, alcanzando hasta un 84,1% en ciertos esquemas. Esto se debe principalmente al menor uso de materiales y a la prevención de complicaciones, como las infecciones relacionadas con catéteres venosos y los costes conexos1.

Beneficios para pacientes y servicios sanitarios

Diana Cárdenas, directora del área de Oncohematología de Roche Farma España, destaca que la eficiencia en el sistema sanitario debe ir acompañada de una mejora en la calidad de vida del paciente. Los tratamientos subcutáneos se presentan como una herramienta clave para equilibrar la sostenibilidad hospitalaria y el bienestar de pacientes y cuidadores.

El paciente suele preferir la vía subcutánea porque reduce el tiempo de administración, facilitando que los tratamientos se adapten mejor a su rutina diaria. Esto contribuye a devolver tiempo de calidad y a disminuir el riesgo de infecciones, un aspecto crucial para quienes presentan inmunodepresión.

El informe también señala que la vía subcutánea disminuye el estrés emocional y el tiempo de permanencia en el hospital. Esta agilidad potencia la posibilidad de recibir el tratamiento en entornos más cómodos y accesibles, tales como centros de salud cercanos o incluso el propio domicilio. Esta modalidad ya se está implementando en algunos centros pioneros para mejorar el confort familiar y aliviar la presión asistencial.

Estrategias para la implementación y formación

Para afianzar este avance en el modelo asistencial oncológico, el informe recomienda estandarizar protocolos multidisciplinares y fortalecer la formación continua del personal sanitario. Estas acciones son fundamentales para asegurar una transición efectiva hacia terapias que no solo optimicen la gestión hospitalaria, sino que también aseguren una atención de calidad y sostenibilidad en beneficio tanto de los pacientes como del sistema sanitario en general.

La adopción de estos protocolos y la capacitación constante permiten adaptar los recursos de manera eficiente y garantizar que la atención evolucione al ritmo de las innovaciones terapéuticas, contribuyendo a una mejora persistente en la calidad del servicio oncológico.