La vitamina D no reduce el daño tras infarto
Vitamina D y daño miocárdico tras infarto
Un equipo del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz en Madrid ha encabezado un ensayo clínico multicéntrico que descarta que la vitamina D reduzca el daño del miocardio luego de un infarto. Este hallazgo pone en duda la utilidad de la vitamina D en el tratamiento del infarto agudo de miocardio.
El trabajo, denominado ‘VITDAMI’ y publicado en la revista Scientific Reports, contó con la colaboración del Instituto de Investigación Sanitaria del mismo hospital (IIS-FJD). En años recientes, el uso de vitamina D ha aumentado notablemente, motivado por estudios observacionales que sugerían beneficios cardiovasculares más allá de su función en la salud ósea.
Detalle del estudio VITDAMI
Sin embargo, esta investigación concluye que administrar calcifediol, utilizado para elevar rápidamente los niveles de vitamina D, no previene el remodelado adverso del ventrículo izquierdo ni mejora la recuperación estructural del corazón tras un infarto. El remodelado cardíaco, definido por la dilatación de las cavidades y la pérdida de la capacidad de bombeo, representa un riesgo clave para el desarrollo de insuficiencia cardíaca.
El doctor José Tuñón, jefe del Servicio de Cardiología del hospital, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid y autor principal, explicó que la hipótesis del estudio planteaba que el efecto beneficioso potencial de la vitamina D sería más evidente si se administraba de forma temprana durante la fase de evolución del daño miocárdico tras el infarto.
Para ello, se realizó un seguimiento durante un año a 93 pacientes en cinco hospitales españoles: Fundación Jiménez Díaz, Universitario La Princesa de Madrid, Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca en Murcia, Clínico Universitario de Salamanca y Universitario Puerta de Hierro en Majadahonda (Madrid), con la participación de varios especialistas.
Resultado del ensayo clínico
Este ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, empleó resonancia magnética cardíaca para evaluar los resultados, dado su elevado nivel de precisión. Los pacientes tratados con calcifediol no exhibieron diferencias significativas en la frecuencia del remodelado cardíaco ni en múltiples parámetros relacionados con la función del corazón.
Además, biomarcadores asociados a daño y fibrosis ventricular, como ‘NT-proBNP’, ‘galectina-3’ y ‘ST2’, así como marcadores inflamatorios, no mostraron mejoría en los pacientes tratados. Aunque el calcifediol aumentó eficazmente los niveles sanguíneos de vitamina D, este incremento no se reflejó en protección del músculo cardíaco.
Según el doctor Tuñón, esta investigación es relevante porque aclara el papel real de la vitamina D en la salud cardiovascular, ayudando a evitar tratamientos sin respaldo clínico y enfocando los esfuerzos hacia intervenciones que sí impactan la supervivencia y calidad de vida de los pacientes.