Acude a la llamada de su hija y salva a 10 personas de un incendio en nochevieja
La tragedia de Nochevieja en Suiza, con más de 40 jóvenes fallecidos, deja ahora un relato que muchos no esperaban: el de un padre que llegó a tiempo y convirtió un golpe de suerte en una carrera contra el humo.
Ocurrió en Crans Montana, en el bar subterráneo Le Constellation, donde más de 150 jóvenes adultos celebraban la llegada del año nuevo. En cuestión de minutos, la fiesta se transformó en caos.
En medio de ese escenario, una coincidencia cambió dos destinos y empujó a Paolo Campolo, padre de Paolina Campolo, a actuar sin margen para la duda. La urgencia fue total. Y el resultado, decisivo.
- El incendio en Le Constellation en plena celebración
- El retraso de Paolina y la llamada que lo cambió todo
- Una salida bloqueada, el rescate de 10 jóvenes y la solidaridad
El incendio en Le Constellation en plena celebración
Según las primeras hipótesis, bengalas o elementos similares habrían prendido el techo del bar Le Constellation en Crans Montana. Dentro había más de 150 jóvenes adultos festejando el cambio de año cuando el fuego empezó a extenderse.
De aquel incendio, que terminó cobrándose más de 40 vidas jóvenes en Suiza, emerge también una historia de reacción inmediata y de puertas que no se abrían cuando más falta hacía. En ese punto entró en escena un padre italo-suizo que estaba a pocos minutos del lugar.
El retraso de Paolina y la llamada que lo cambió todo
Paolina Campolo, estudiante en Ginebra, estaba esos días en casa con su novio para visitar a su familia. Podría haber estado ya dentro del local, entre la multitud, si no hubiese pasado antes por casa de su padre, Paolo, “to say hello, toast together, and open the panettone.”
El novio de Paolina la esperaba en Le Constellation. Ese retraso terminó siendo clave para ambos. Desde la cama del hospital, Paolo lo resumió así, según el medio italiano Il Messaggero.: “It was our fault she was late: she should have been at that club already at midnight,” y añadió: “Today I can say it without exaggeration: that delay saved her life.”
Hacia la 1:20 de la madrugada, cuando Paolina ya iba a encontrarse con su novio, llamó a su padre tras ver llamas elevándose sobre el edificio. La cercanía jugó un papel vital: Paolo estaba cerca del bar y salió corriendo con su propio extintor.
Una salida bloqueada, el rescate de 10 jóvenes y la solidaridad
Ya en el exterior, Paolo buscó una forma de acceder o de abrir una vía de escape. En ese momento apareció la ayuda de un desconocido. Entre ambos localizaron una salida, pero el obstáculo era extremo: “but it was blocked or locked from the inside. I forced my way in, and that’s how I managed to save 10 young people,” explicó Paolo.
Lo que se veía a través de las ventanas resultaba aterrador. Aun así, el impulso no se detuvo. Paolo siguió adelante aferrado a una idea constante: imaginar que cada joven atrapado era su propio hijo.
Fuera del local, la respuesta ciudadana también marcó la diferencia. “The local solidarity was extraordinary,” relató. Y detalló cómo el entorno reaccionó a toda velocidad: “The nearby bars reinvented themselves as medical hubs.”
Entre esos puntos de auxilio destacó un local concreto: “In particular, the ‘1900,’ a bar next door: They welcomed the injured people into their kitchen, made them sit down, helped them breathe, and prevented them from fainting. Amidst the horror, I will never forget that humanity.” En plena tragedia, esa red improvisada sostuvo a los heridos cuando cada minuto contaba.