Universitaria española cuenta su Erasmus en Portugal: "Me obligaba a salir"

La joven confesó que no le gustó su experiencia en el país debido al ambiente que tenía

El programa Erasmus sigue siendo el gran salto para miles de universitarios de la Unión Europea. Cambiar de país, estudiar en otra universidad y convivir con nuevas culturas suena a plan redondo. Y, además, existen ayudas económicas y acuerdos entre centros que lo hacen posible.

Pero no todo es postal. La experiencia también puede pesar, sobre todo cuando el ritmo social aprieta o la salud marca límites. Eso es lo que ha contado Victoria, una joven española que está de Erasmus en Coimbra, en Portugal.

Su testimonio se ha hecho viral en TikTok. No habla de un desastre, pero sí de detalles que le han ido desgastando. Y ha abierto una pregunta directa: ¿le pasa a más gente?

  1. Erasmus entre la oportunidad y la presión social
  2. Victoria en Coimbra: el giro que no esperaba
  3. TikTok se enciende: FOMO, comentarios y un dato clave

Erasmus entre la oportunidad y la presión social

La idea es potente: estudiar fuera, sumar mundo y ganar independencia. En el marco de Erasmus, estudiantes de la Unión Europea pueden pasar una temporada en universidades de distintos países, gracias a convenios y apoyo económico. El intercambio no solo es académico: también es vida diaria, convivencia y choque cultural.

Sin embargo, aunque sea un programa lleno de oportunidades, no siempre es todo perfecto. En algunos destinos, el plan social es constante y puede convertirse en una carrera de fondo. Cuando entran en juego la salud, el cansancio o un mal encaje con el entorno, la experiencia puede torcerse sin avisar.

Victoria en Coimbra: el giro que no esperaba

Victoria está viviendo su Erasmus en Coimbra. Según ha explicado en un vídeo, la estancia no se resume en “todo mal”, pero sí en una lista de momentos que le han quitado ilusión. Su relato comienza situando el contexto del viaje y el estado de ánimo con el que llegó.

"Vine en septiembre con mis padres, yo que por sí no estaba superemocionada por hacer el Erasmus como cuando me fui a EEUU, que me volvía loca solo de pensarlo"

En ese mismo vídeo, Victoria detalla que la situación empezó a complicarse tras conocer a una chica con la que quedó sin saber, como dice ella, que "estaba un poco cucú". A partir de ahí, el día a día se volvió más exigente de lo que podía asumir.

"Hasta yo misma me estaba obligando a salir todos los días, que es algo que no puedo hacer por mi salud, que no me permite estar todos los días fuera, yo me canso mucho y no puedo... Y simplemente dejé de hablar con ella"

Según su testimonio, al volver a España de vacaciones intentó poner distancia y cortar esa relación. Pero el malestar ya había crecido. Habla de planes que no apetecían, de contar los días para regresar y de un episodio complicado con sus vecinos.

"Estaba haciendo cosas que no me apetecían, estaba contando los días para volver a casa, encima me pasa algo bastante fuerte con mis vecinos y hubo algo personal y familiar"

También explica cómo un problema familiar, vivido desde la distancia, cambia por completo la mirada. El deseo de estar cerca pesa más que cualquier plan social. En sus palabras, esa mezcla le llevó a cuestionarlo todo.

"Cuando a ti te pasa algo de familia y encima estás lejos, no deseas nada más que estar con tu familia, y era como que me arrepentía de haber hecho el Erasmus, algo que me da mucha rabia"

TikTok se enciende: FOMO, comentarios y un dato clave

Victoria también pone nombre a la razón por la que se apuntó: el miedo a perderse algo. Es el conocido “FOMO”, una presión que empuja a decir que sí para no quedarse fuera de lo que otros celebran. En su caso, lo resume sin rodeos y abre el debate con una pregunta a otros estudiantes.

Porque lo cierto es que ella se apuntó al programa por el miedo a perderse la oportunidad que otras personas sí que habían disfrutado, lo conocido entre los jóvenes como el "FOMO". "El problema era yo. No estaba feliz"

El vídeo corrió como la pólvora. En menos de un día, alcanzó casi 207.000 visualizaciones, y la caja de comentarios se llenó de experiencias parecidas. Varios estudiantes apuntaron a la intensidad del “modo Erasmus” y a lo fácil que es sentirse desbordado.

"Esto es muy común, no te preocupes. El ritmo de vida de Erasmus es muy muy intenso y social. ¡Más vale arrepentirse que quedarse con las ganas!", "Qué pena. Coimbra es increíble, a mí me marcó y me dejó gente que tras años sigue siendo imprescindible para mí" o "Yo también he estado este cuatri de Erasmus en Coimbra y entiendo perfectamente como te sientes"