Alejandro Román comparte su mensaje tras no superar el cáncer metastásico
En noviembre de 2025, Alejandro Román, natural de Jerez, recibió una noticia devastadora tras haber estado libre de cáncer durante año y medio: los médicos detectaron nuevos tumores metastásicos localizados en el sigma y el hígado. Ante esta situación, tuvo que iniciar nuevamente tratamientos de quimioterapia y recurrió a fondos para complementar estos ciclos con hipertermia oncológica, una técnica que consiste en aplicar calor profundo en las áreas afectadas para mejorar la efectividad del tratamiento.
A pesar de su determinación y tras comunicar en redes sociales que no se rendiría nunca, hace ocho semanas le informaron que los tumores habían aumentado de tamaño y que los tratamientos no estaban funcionando. Según explicó en su cuenta de Instagram, se trataba de un cáncer incurable que no era posible operar y la única opción médica era un ciclo adicional de quimioterapia para prolongar un poco su vida.
Una lucha inalcanzable
No obstante, Alejandro mantuvo la esperanza y pensó que los médicos podían estar equivocados, basándose en casos de otras personas en fase terminal que lograron recuperarse milagrosamente. Su deseo era no solo seguir viviendo, sino también evitar el sufrimiento de su esposa y sus dos hijos pequeños, a quienes había presentado públicamente en una campaña de recaudación en GoFundMe para apoyar su lucha contra la enfermedad.
Sin embargo, en su última publicación fue él mismo quien confirmó su fallecimiento, transmitiendo que había llegado el momento de descansar y que se marchaba rodeado de amor y cariño.
Mensaje final de paz
De esta forma, Alejandro se despidió de todos con un mensaje conmovedor: "Hoy me despido de todos vosotros, aunque en realidad nunca me iré del todo. Después de una larga lucha contra el cáncer, ha llegado el momento de descansar. He peleado con todas mis fuerzas y me voy en paz, rodeado del amor que siempre me habéis dado. Gracias por no haberme olvidado nunca, por cada gesto, cada palabra y cada momento compartido". Este texto acompañaba una fotografía suya de tiempos anteriores a la cruel enfermedad que padeció.
En su despedida añadió: "Me siento orgulloso de la vida que he tenido, de mi familia, de mis amigos y de mis compañeros de trabajo. Habéis sido parte esencial de lo que soy y me llevo conmigo cada recuerdo. Aunque os duela mi ausencia, quiero que sepáis que estoy bien. Y que hoy, por fin, me he reencontrado con mi madre. Ese abrazo que tanto esperé ya es una realidad y me llena de calma. Cuidaos mucho, seguid adelante y no dejéis de vivir con la misma intensidad con la que yo lo intenté. Sonreíd cuando penséis en mí. Gracias por tanto amor. Siempre vuestro, Alejandro".
Aunque su número de seguidores en redes sociales no fuera elevado, la publicación ha recibido multitud de mensajes de apoyo para él y para la familia que ha dejado. Diversos compañeros de su etapa militar le han asegurado que "el fusil 564 siempre llevó su nombre" y sus amigos han prometido recordarle siempre con “su mejor sonrisa”.