Paz Padilla relata abuso sexual a los 14 años que marcó su vida para siempre
Paz Padilla visitó el programa El Hormiguero de Pablo Motos el pasado martes 7 de abril para hablar sobre su libro Alzar el duelo. En esta obra, la actriz aborda temas profundos relacionados con cómo enfrentar el miedo a ser olvidado tras sufrir pérdidas muy dolorosas.
Durante su intervención, la gaditana de 56 años dejó de lado su habitual espíritu desenfadado para compartir con el público uno de los episodios más duros y traumáticos de su vida, que también se refleja en su reciente publicación.
"Cuando tenía 14 años sufrí un abuso por parte de una persona muy cercana a mi familia", confesó visiblemente emocionada.
El impacto del trauma en su vida
Paz Padilla explicó que quien abusó de ella era alguien que "entraba y salía de mi casa como uno más". Detalló que ella era una niña y él, un adulto de más de cuarenta años, sin revelar quién fue el agresor.
El trauma fue tan intenso que su mente llegó a bloquear esos recuerdos por completo. Con el tiempo, comenzó a sufrir taquicardias y ataques de ansiedad que le traían de vuelta la imagen del abuso, aunque inicialmente pensaba que todo era producto de su imaginación.
Durante años, no supo cómo expresarlo ni quiso compartirlo con nadie de su entorno, ya que la culpa y la vergüenza la paralizaban. "No se lo cuento a nadie porque aparece la culpa. Me culpaba por no haber gritado, por no haberme resistido. Tampoco lo conté por la vergüenza, porque la gente te mira con pena y no me gusta", admitió.
El camino hacia la sanación
La actriz confesó que ni siquiera pudo contarle lo ocurrido a su madre. "Tengo 56 años y todavía me cuesta. No se lo conté a ella porque sabía que iba a sufrir mucho y eso me atormentaba", reconoció.
El punto de inflexión llegó cuando su hija Anna cumplió 14 años, la misma edad que tenía cuando sufrió la agresión. Fue entonces cuando Paz empezó a entender que la culpa no era suya y pudo comenzar a sanar. "Empecé a sanar y se lo conté a ella. Me perdoné a mí misma", explicó.
Le dijo a su hija: "Anna, a mí me sucedió esto. No quiero que a ti te suceda, y si te sucede algo, nunca dejes de acudir a mí, porque yo lo resolveré como pueda".
Paz Padilla aseguró con rotundidad que aquel episodio de violencia sexual marcó su vida para siempre, afectando tanto su relación con los demás como la que tiene consigo misma. Además, aprovechó para recalcar la importancia de buscar ayuda profesional: "Tenemos que pedir ayuda porque el tiempo no lo cura".
Por último, la presentadora confesó que tenía miedo de hacer público su testimonio por cómo podría ser tratado, pero su hija le animó a compartirlo: "Si tratan mal a la víctima, algo va mal en este país y tienes que contarlo con más razón".