Médico español en Alemania se queja tras perder una ayuda: Dan ganas de irse
La fuga de talento joven sigue sumando historias que se viralizan en cuestión de horas. En busca de mejores condiciones, muchos profesionales españoles con alta cualificación están haciendo las maletas rumbo a otros países de la Unión Europea.
Uno de los casos que más ruido está generando estos días es el de Rafael Zafra. Médico y educador sexual, vive en Berlín, Alemania, y muestra en TikTok cómo es su rutina y cómo se vive el sistema sanitario alemán frente al español.
Su último relato ha encendido el debate: una ayuda económica que parecía cerrada, con cifras y plazos, habría sido retirada de forma repentina. Y su queja apunta directo a una comparación que ha indignado a parte de la audiencia.
- Rafael Zafra, Berlín y la historia que se hizo viral
- Una ayuda aprobada que se canceló por sorpresa
- Su queja por las diferencias y el coste del seguro
Rafael Zafra, Berlín y la historia que se hizo viral
Desde Alemania, Rafael Zafra lleva tiempo contando su experiencia como sanitario español en proceso de asentarse en Berlín. Sus vídeos mezclan vida diaria, trámites y comparaciones entre el trabajo en Alemania y lo que dejó atrás en España.
En una de sus publicaciones más recientes, explicó que esperaba un empujón económico mientras avanzaba con el reconocimiento de su titulación y el salto a la residencia. Así lo resumió en su propio relato: "Hace un mes y medio subí un vídeo muy contento diciendo que Alemania me iba a dar una pequeña ayuda mientras terminaba de convalidado mi título y mientras empiezo la residencia", comenzó a explicar en uno de sus últimos vídeos.
Una ayuda aprobada que se canceló por sorpresa
El giro llegó rápido. Según detalló, tras recibir la aprobación, la ayuda habría durado apenas unas semanas antes de desaparecer sin previo aviso. La frustración se hizo evidente al describir cómo se enteró de la cancelación.
Estas fueron sus palabras exactas: "A la tercera semana me cancelan la ayuda. Me llega una carta, la ayuda se cancela, después de que me lo hubiesen concedido con dinero, plazos y todo ya perfecto", aseguró muy cabreado.
El foco de su enfado, además, está en el contraste con otros casos. Aseguró que conoce a españoles que, pese a llevar años en el país y, según dijo, "no hablan una palabra de alemán", seguirían recibiendo apoyo. Y añadió este reproche: "Llevan todo este tiempo cobrando esa ayuda, no se han sacado ningún tipo de educación y estudios ni nada, están todavía buscando trabajo", aseguró.
Su queja por las diferencias y el coste del seguro
En su explicación, sostuvo que esa situación se mantiene desde hace tiempo. Lo expresó así al situar el periodo: "desde hace cinco o seis años". Y remarcó una cifra muy concreta: otros compatriotas estarían cobrando 6000 euros al mes.
Además, añadió que a esas personas, según su versión, se les cubren más gastos: "le pagan el alquiler, el seguro médico y le dan un montón de ayudas", mientras que a él se la rechazaron. En esa misma línea, insistió en su intención de integrarse: "Yo soy una persona que vengo este país a integrarme, a trabajar, he aprendido el alemán en un tiempo récord y voy a tener un trabajo que aporta mucho a la sociedad", siguió quejándose, "soy médico, no quiero ponerme medallita, pero creo que es un trabajo bastante digno y que aporta bastante a un país".
El enfado fue a más al contar conversaciones con esas personas: "Esas personas me han dicho personalmente que para qué voy a trabajar si me están dando esta paga. Me pone de muy mala leche, mira que a mí me gusta Alemania y me pone muy nervioso pensar que tras 4.000 euros de impuestos todos los meses voy a pagar esa cantidad de dinero para mantener a un parásito", siguió con su discurso muy cabreado.
Con ese clima, lanzó una petición directa al país: pidió a Alemania que "espabilase" para que su situación cambiase. Y dejó una frase que resume su cansancio: "Así dan ganas de irse, sinceramente", lamentó.
Aun así, el relato no acaba ahí. Actualmente, se encuentra esperando una nueva concesión que le permitiría cubrir un gasto clave: el seguro médico. Es obligatorio y, según explicó, ronda los 280 euros al mes.