Activistas de la Flotilla denuncian malos tratos de Israel al llegar a Barcelona

Llegan al Aeropuerto de Barcelona los activistas catalanes de la Global Sumud Flotilla
  1. Regreso de los activistas catalanes desde Turquía
  2. Acusaciones de maltrato durante la detención
  3. Críticas a la Unión Europea y exigencias políticas
  4. Denuncias de violencia escalada y agresiones sexuales

Regreso de los activistas catalanes desde Turquía

Un grupo de 18 activistas catalanes que participaron en la Global Sumud Flotilla arribó este sábado al Aeropuerto de Barcelona alrededor de las 13:30 horas tras volar desde Ankara, Turquía. A su llegada, denunciaron agresiones físicas y psicológicas por parte de las autoridades israelíes durante su arresto.

La delegación incluye a Ariadna Masmitjà, conocida como 'Masmi', secretaria de delegaciones de la IAC y participante activa en la flotilla, junto a la exalcaldesa de Montcada i Reixac, Laura Campos. Otros protagonistas de la delegación son Mi Hoa Lee y Javier Zendrera, quienes compartieron detalles sobre las torturas sufridas. También los acompañaba Saif Abukeshek, otro activista de la flotilla.

Al llegar a Barcelona, fueron recibidos por aproximadamente un centenar de personas, entre familiares y representantes políticos. Destacaron figuras como el ministro de Cultura, Ernest Urtasun; la coordinadora de los Comuns, Candela López; la portavoz de este mismo grupo y diputada en el Congreso, Aina Vidal; y el eurodiputado y abogado de la flotilla, Jaume Asens.

Acusaciones de maltrato durante la detención

Laura Campos denunció que las fuerzas israelíes ejercieron un "trato brutal y de violencia" mientras los trasladaban a bordo de un barco militar y también al llegar a tierra firme. En este último punto, señaló que sufrieron humillaciones por parte del ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, además de palizas y malos tratos cometidos por la policía.

Campos exigió a la Unión Europea que deje de mirar "hacia otro lado" y que no se mantenga cómplice por omisión. Reclamó además que el Gobierno español tome la decisión de romper todas sus relaciones con Israel en cuanto a ámbitos políticos, económicos y diplomáticos.

Críticas a la Unión Europea y exigencias políticas

Por su parte, Saif Abukeshek afirmó que la forma en que Ben Gvir trató a los detenidos refleja la verdadera imagen de Israel. Subrayó: "Si ellos están dispuestos a hacer esto en frente de las cámaras y están dispuestos a hacer esto a personas que llevan pasaportes europeos e internacionales, ¿qué hacen exactamente a los presos palestinos?".

Abukeshek instó a la Unión Europea y a los distintos gobiernos a abandonar lo que calificó como una complicidad con Israel. Les cuestionó sobre "en qué lado de la historia" desean posicionarse frente a estos acontecimientos.

Denuncias de violencia escalada y agresiones sexuales

Mi Hoa Lee describió una "escalada de la violencia abismal" durante la segunda intervención israelí contra la Flotilla. Explicó que cuatro soldados israelíes la agredieron junto a otro compañero en una sala oscura, donde fue sometida a descargas eléctricas con una pistola táser.

Ariadna Masmitjà calificó la detención de los miembros de la Flotilla como "un ataque hacia Palestina" y urgió a la Unión Europea a romper vínculos con Israel, además de pedir que se deje de destinar presupuesto a aumento del gasto militar en los países implicados.

Javier Zendrera relató su experiencia de malos tratos y describió el barco donde fueron trasladados en aguas del Mediterráneo a Israel como un espacio similar a un "campo de concentración", debido al hacinamiento sufrido antes de ser ingresados en prisión.

Los activistas regresaron a Barcelona cinco días después de ser detenidos en aguas internacionales por el ejército israelí cuando se dirigían a la Franja de Gaza con ayuda humanitaria. La organización comunicó el viernes que, entre los detenidos, se registraron al menos 15 agresiones sexuales y múltiples heridos.

José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, informó el viernes que cuatro de los aproximadamente cuarenta españoles que participaron en la flotilla necesitaron atención médica. Inicialmente, el retorno estaba previsto para el viernes pero fue aplazado hasta el sábado para que se les realizaran pruebas médicas en Turquía tras la deportación desde Israel.