Un estudiante de ingeniería crea una casa modular contra el sinhogarismo
Un adolescente de Ontario quiere acelerar una solución que su ciudad necesita con urgencia. Con solo 18 años, Ribal Zebian se ha propuesto recortar distancias frente a la falta de vivienda en London, Ontario, con un plan directo: refugios pequeños, aislados y replicables.
El proyecto apunta a un dato que pesa: la ciudad cuenta con 1.800 residentes sin hogar. La propuesta no llega desde un gran laboratorio, sino desde la determinación de un joven con enfoque práctico y obsesión por pulir cada detalle.
La idea también mira más allá del presente. Tal y como advirtió, “I’m concerned about the people in the future that will end up facing that problem, right, because house prices are increasing and increasing and increasing,” he told CTV News.
- Un talento joven con un objetivo claro
- Paneles modulares para refugios aislados todo el año
- Una prueba real: 12 meses viviendo en el prototipo
- Tiny homes como parte de la respuesta
Un talento joven con un objetivo claro
Ribal Zebian no ha esperado a “tener experiencia” para ponerse manos a la obra. Con 18 años, ya había mostrado su pasión por la ingeniería un año antes, cuando con 17 construyó un modelo de un Mercedes G-class a escala infantil, usando madera y componentes eléctricos, y lo donó a un museo.
Ahora ese impulso se dirige a algo más utilitario: una solución de refugio pensada para quienes duermen a la intemperie en London, Ontario. El objetivo no es llamar la atención, sino fabricar rápido y con precisión para que el impacto llegue antes.
Paneles modulares para refugios aislados todo el año
El núcleo del sistema está en el moldeado de fibra de vidrio con precisión. Zebian trabaja con paneles que incluyen cavidades para servicios, lo que permite duplicarlos con rapidez y levantar estructuras modulares con mayor o menor superficie según la necesidad.
El diseño también se centra en el aislamiento. El techo incorpora núcleos aislantes de plástico PET que sostienen la estructura superior y, según lo previsto, deben resistir las condiciones meteorológicas durante todo el año, sin importar la estación.
Una prueba real: 12 meses viviendo en el prototipo
La siguiente fase busca poner el proyecto contra las cuerdas. A partir de mayo, Zebian, que estudia en Western University, intentará vivir en la vivienda modular durante 12 meses.
La intención es clara: detectar fallos sin filtros. De ese modo, podrá identificar defectos y puntos débiles, y experimentar el refugio con distintos climas para saber qué hay que ajustar y cómo perfeccionarlo. La apuesta se apoya en una idea repetida por el propio enfoque del proyecto: que el sistema pueda producirse en masa y ayude a aliviar la falta de vivienda.
Tiny homes como parte de la respuesta
El debate sobre las tiny homes vuelve a escena con este prototipo. Desde el entorno de la vivienda asequible, el mensaje es directo y sin promesas mágicas: “Are tiny homes the entire answer? No, but it’s a part of the solution,” said London affordable housing advocate Gary Brown, again to CTV.
Brown también situó a London en el mapa comparativo: “I’ve seen quite a few going up in other cities, and it’s something London itself is kind of lagging behind a little bit.” Con el ensayo de 12 meses en el horizonte, la ciudad se prepara para ver si esta vía modular puede pasar de prototipo a herramienta real.