Israel llama a la encargada de negocios española tras quema de efigie de Netanyahu
El Ejecutivo israelí ha comunicado, este sábado, la citación de Francisca Pedrós Carretero, encargada de negocios de la Embajada española en Tel Aviv, para expresar su descontento por la quema de un muñeco gigante, de siete metros, que representaba al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Este acto tuvo lugar el 5 de abril en El Burgo, una localidad malagueña.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel ha afirmado en un comunicado difundido en redes sociales que "esta lamentable muestra de odio antisemita es consecuencia directa de la incitación del Gobierno de Pedro Sánchez". Además, han compartido un vídeo donde se observa la explosión del muñeco durante el evento.
Desde el Gobierno israelí han añadido que "incluso ahora, el Gobierno español guarda silencio. La encargada de negocios española ha sido convocada para una amonestación".
Contexto de la quema del muñeco en El Burgo
El acto realizado en El Burgo forma parte de la tradición conocida como la quema del Judas, que se celebra cada Domingo de Resurrección. Durante esta festividad, el Ayuntamiento local selecciona la efigie de una persona a quien se asocie con el mal para quemarla públicamente.
En esta ocasión, la figura de Netanyahu fue incendiada con el uso de petardos que contenían alrededor de 14 kilos de pólvora, acompañada de aplausos. Desde el consistorio han explicado que la acción simboliza un mensaje de "No a la guerra" y un llamado de "Alto al genocidio", haciendo referencia a la ofensiva militar israelí que afecta a la Franja de Gaza.
Respuesta institucional israelí
La reacción del Gobierno israelí se ha centrado en catalogar este acto como una muestra de odio antisemita, atribuyéndolo a la actitud de las autoridades españolas actuales. La convocatoria de la diplomática española está orientada a expresar formalmente su desaprobación y exigir una postura más clara por parte del Ejecutivo español, que a día de hoy no ha emitido pronunciamiento oficial.
La publicación del vídeo y la comunicación en redes sociales forman parte de la estrategia de Israel para denunciar públicamente lo ocurrido y presionar a España para que tome medidas ante lo que consideran un hecho grave y ofensivo para su primer ministro.