Más de mil personas protestan en Carrascosa del Campo contra las plantas de biogás

Más de un millar de personas claman en Campos del Paraíso (Cuenca) contra las plantas de biogás

En Carrascosa del Campo, Cuenca, más de mil personas, entre vecinos, agricultores y colectivos sociales, han salido a la calle para manifestarse en contra de los proyectos de plantas de biogás que se planean en la zona. La protesta tuvo lugar este sábado y reunió a gente de distintos puntos de la provincia, mostrando un rechazo claro y firme.

La convocatoria, organizada por la Asociación Vecinal Campos del Paraíso Comunidad Rural y apoyada por cerca de cuarenta asociaciones, se desarrolló en un ambiente cargado de emoción y reivindicación. Los participantes denunciaron el impacto ambiental y social que estos proyectos pueden tener, así como la amenaza que representan para la salud y el futuro de la vida rural en la comarca.

Durante la marcha se alertó sobre la instalación de seis plantas en el entorno: tres en Campos del Paraíso, una en Huelves y dos en Tarancón. Esta concentración genera preocupación entre la población ante problemas como el aumento del tráfico pesado y el posible deterioro del entorno y la calidad de vida en la zona.

  1. Movilización masiva en Carrascosa del Campo
  2. Riesgos y críticas sobre las plantas de biogás
  3. Documental que visualiza el conflicto rural
  4. Una alerta sobre el impacto económico y social
  5. Movimiento social creciente en la provincia

Movilización masiva en Carrascosa del Campo

La manifestación recorrió las calles de Carrascosa del Campo con numerosas voces que pusieron en primer plano la defensa del patrimonio rural. El acto terminó con la lectura de un manifiesto a cargo de una representación intergeneracional: un niño, un agricultor y una vecina alzaron su voz para lanzar un mensaje contundente: "Campos del Paraíso y su comarca no son espacios vacíos. Aquí vive gente. Con nuestro futuro no se negocia".

Este texto resalta que estas iniciativas no son incidentes aislados, sino parte de un modelo que tradicionalmente ha tratado los pueblos como zonas para asumir impactos ambientales sin que los beneficios reviertan en ellos. Una crítica directa a la forma en que se gestionan estos proyectos en el territorio rural.

Riesgos y críticas sobre las plantas de biogás

Los vecinos denunciaron los riesgos asociados a estas instalaciones, entre los que destacan la contaminación del suelo y acuíferos, la emisión de gases y olores nocivos, el aumento del tráfico pesado en la zona y el daño a la calidad de vida y el entorno natural. Estas preocupaciones se han ido intensificando con el tiempo en la comarca.

Previo al inicio de la marcha, los portavoces atendieron a los medios para salir al paso de la situación. Carlos Muñoz, presidente de la Asociación Vecinal Campos del Paraíso Comunidad Rural, subrayó: "esto no va de estar en contra de nada, va de defender lo que somos. Nuestros pueblos no pueden convertirse en lugares donde otros deciden sin contar con la gente que vive aquí".

Por su parte, Remedios Bobillo, presidenta de Pueblos Vivos Cuenca, advirtió que estos proyectos se concentran en zonas rurales sin haber abierto un debate público ni considerar el impacto acumulado que generan. Toni Jorge, portavoz de Ecologistas en Acción Manchuela, añadió que "no se puede hablar de transición ecológica si no se hace con criterios de sostenibilidad real y de justicia territorial".

Documental que visualiza el conflicto rural

La jornada incluyó la presentación del teaser del documental 'Extraños en el Paraíso', un proyecto que recoge el impacto de estos proyectos energéticos en el día a día de los pueblos rurales. El productor ejecutivo, Saúl Sánchez Román, explicó que esta producción pretende visibilizar una realidad poco conocida: "cómo estos proyectos afectan a la vida cotidiana de los pueblos y a su identidad".

Destacó que no se trata únicamente de un asunto técnico o energético, sino de una historia humana, ligada al territorio y al futuro de estas comunidades. La pieza busca generar conciencia sobre el valor cultural y social que está en juego.

Una alerta sobre el impacto económico y social

El manifiesto también alerta sobre el escaso beneficio local que generan estas plantas, señalando que los trabajos que ofrecen suelen ser mínimos y especializados, lo que limita su impacto positivo en la economía rural. A su vez, advierte del peligro del llamado "efecto llamada", que podría favorecer la llegada de macrogranjas o residuos de otras regiones, alterando el equilibrio social y ecológico de la comarca.

Esta visión crítica refuerza la idea de que el modelo actual no sólo impacta en el medioambiente, sino que también afecta la estructura económica y social, poniendo en riesgo la sostenibilidad del medio rural.

Movimiento social creciente en la provincia

La alta asistencia y la diversidad de los asistentes —jóvenes, personas mayores, familias y agricultores— evidencian un movimiento social que gana fuerza en la provincia de Cuenca. Los organizadores consideran que esta protesta representa un "punto de inflexión" en la defensa de un modelo rural más justo y sostenible.

Además, han avanzado que mantendrán la movilización y seguirán impulsando iniciativas para proteger el territorio y garantizar un desarrollo rural acorde con la vida en los pueblos, buscando involucrar a toda la comunidad en la toma de decisiones sobre su futuro.