Noelia Castillo, antes de la eutanasia: desea morir sola y en paz

Noelia ha llegado al límite. Esta joven catalana de 25 años se prepara para poner fin a su sufrimiento a las seis de la tarde de hoy, horario que ella misma fijó para la eutanasia que ha buscado durante los últimos dos años. Tras quedar parapléjica y confinada a una silla de ruedas, tras lanzarse desde un quinto piso después de sufrir una agresión sexual en grupo, Noelia desea morir “sola y guapa”.

  1. Un pasado oscuro que marcó su decisión
  2. La relación fracturada con su padre
  3. El último adiós entre Noelia y su madre
  4. Una batalla legal que pasó por todos los tribunales

Apenas 24 horas antes de este momento, Noelia se mostró aliviada: “Por fin lo he conseguido, por fin podré descansar”, confesó en la entrevista exclusiva con Bea Osa para el programa Y ahora Sonsoles. La joven resume su estado con palabras contundentes: “No tengo ganas de nada; ni de comer, ni de salir, duermo mal, me duelen la espalda y las piernas (…) y quiero dejar de sufrir, irme en paz”.

Un pasado oscuro que marcó su decisión

La vida de Noelia ha estado marcada por la soledad y el dolor desde siempre. “Nunca han empatizado conmigo…”, relata con tristeza. Ha intentado suicidarse en repetidas ocasiones y comenzó a autolesionarse siendo apenas una niña. Su salud mental la llevó a ingresar en varios centros psiquiátricos, donde no encontró alivio ni solución a sus heridas internas.

Tras la separación de sus padres, Noelia pasó por distintos centros de acogida. Posteriormente, se rodeó de malas compañías, consumió drogas y sufrió abusos sexuales de varios hombres. Entre ellos, uno de sus primeros novios la agredió mientras dormía. Finalmente, fue víctima de una violación en grupo. Nunca denunció y, días después de ese episodio, decidió tirarse por la ventana.

La relación fracturada con su padre

En la entrevista, Noelia se mostró especialmente dura con su padre, quien desde que conoció la intención de su hija ha tratado de impedir la eutanasia. “Me decía: estás hueca por dentro, no tienes corazón, no piensas en el dolor de los demás...”, recuerda ella. Su respuesta fue clara: “Sé que yo me voy y vosotros os quedáis aquí con todo el dolor, pero ¿y lo que yo he sufrido?”.

Lo que más le dolió fue que su padre cuestionara la veracidad de su sufrimiento. “Dice que todo lo que cuento es mentira”. Además, asegura que nunca la escuchó ni visitó, y que cuando intentaba hablar con él, “seguía viendo el fútbol, sin hacerme caso”. Fue brutal la frase que le dirigió: “Para él estaba ya muerta”. También niega que respete su decisión y recuerda que, al comunicarle su voluntad, “me respondió con gritos”. Además, le anunció que “no piensa pagar mi entierro, ni acudir al mismo”.

El último adiós entre Noelia y su madre

La madre de Noelia, que aún espera un cambio de opinión en última instancia, explicó en Y ahora Sonsoles que el exmarido le lanzó una frase dura a su hija: “Ya que tú has empezado todo esto, ahora lo acabas”.

Noelia narró cómo era su vida familiar antes de la ruptura de sus padres. “Mi padre casi no estaba en casa; salía a las siete de la mañana y regresaba a las tres de la madrugada”. Frente a esta ausencia paternal, Noelia no comprende la férrea oposición de su padre para impedir su muerte asistida.

En esas últimas horas, madre e hija compartieron la intención de pasar juntas la última noche en la habitación del hospital. Noelia invitó a todos sus conocidos a despedirse antes de que llegue el momento. Ella quiere morir “sola en la habitación” y vestida “con el vestido más bonito que tenga”. También contó que se pondrá maquillaje para estar “guapa”.

Su madre le dijo que “ya que fue la primera en verla cuando abrió los ojos, quería estar ahí cuando los cerrara”, pero Noelia ha decidido que eso no podrá ser. Afirma sentirse aliviada y no nerviosa, y advierte que “no quiero ser ejemplo de nada”.

El proceso no se ha detenido ni por las instancias judiciales. Los tribunales desde el principio le han dado la razón, confirmando que su caso cumple con los requisitos de la ley que ampara el derecho a una muerte digna. Sin embargo, la disputa se ha extendido por la férrea oposición de su padre, asesorado por Abogados Cristianos, que insiste en que Noelia no está mentalmente capacitada para decidir.

Al contrario de esta versión, la Comisión de Garantía y Evaluación de Catalunya (CGAC) avala la solicitud y confirmó en abril de 2024 que Noelia está plenamente capacitada para tomar esta decisión. El dictamen señala que “presenta una situación clínica no recuperable que le provoca una dependencia grave, dolor y un sufrimiento crónico e imposibilitante”.

El último episodio judicial llegó esta semana cuando el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) respaldó las sentencias españolas que defienden a Noelia. Su padre intentó una última acción legal, una “cautelarísima”, pero el juzgado se declaró incompetente, respaldando la cadena de sentencias en tribunales de instrucción, el Superior de Justicia de Catalunya, el Supremo y el Constitucional.