Párroco de Vallecas enfrenta 15 años de prisión por agresión sexual a feligresas

Exterior de la sede de la Audiencia Provincial de Madrid, a 28 de enero de 2026, en Madrid (España).
  1. Caso del párroco de Vallecas

    Caso del párroco de Vallecas

    Un sacerdote que ejerce en una iglesia de Vallecas enfrenta una acusación de quince años de cárcel por presuntos delitos de agresión sexual contra tres feligresas. Según la denuncia, enviaba mensajes donde reconocía ser "sacerdote", pero añadía que era "hombre y le gustan las mujeres", o expresaba deseos de besar "esas piernas bonitas".

    El juicio se realizó en la Audiencia Provincial de Madrid. El acusado declaró públicamente, mientras que las víctimas comparecieron a puerta cerrada. La Fiscalía le imputa dos delitos de agresión sexual y uno continuado.

    En su declaración, el párroco afirmó que las denuncias forman parte de una "campaña de manipulación" orquestada por la responsable de Cáritas en su parroquia.

    El sacerdote explicó que conoció a una de las denunciantes en 2021, cuando ella solicitó una entrevista con la intención de hablar sobre una posible oferta laboral. Sostuvieron una reunión a solas y después se encontraron en presencia de sus hijos.

    Durante el interrogatorio fiscal, negó haber realizado comentarios sobre la apariencia de la mujer o mantener con ella algún tipo de conflicto. Aseguró: "No tengo conciencia de haber tenido ninguna relación. Simplemente no cuajó el tema del trabajo".

    En cuanto a la motivación de la denuncia, sostuvo que la mujer se habría involucrado "en una dinámica" generada por otra persona. "Es resultado de una manipulación. Mónica lanzó una campaña en mi contra de repente porque estaba insegura respecto a si íbamos a cerrar o no", indicó, en alusión a la responsable de la organización asistencial de la parroquia.

    Respecto a la segunda acusadora, el sacerdote afirmó haberla conocido en 2020, cuando ella colaboraba como voluntaria en la parroquia y acudía en busca de ayuda alimentaria. Al preguntarle el fiscal si intentó cortejarla o le envió mensajes confesando estar enamorado, negó esas afirmaciones.

    "No podía estar enamorado de ella porque soy sacerdote", manifestó, negando un mensaje que decía: "me gustaría besar tus piernas bonitas". No obstante, admitió haber enviado el siguiente texto, leído por el fiscal: "Soy sacerdote, pero soy hombre y me gustan las mujeres".