Sergio Rivero (OT 2005): los 300.000€ de premio eran un préstamo a devolver
Lo que parecía un triunfo redondo en 2005 escondía una letra pequeña que casi nadie vio venir. Sergio Rivero, entonces un desconocido de 19 años, se convirtió en el ganador de Operación Triunfo 4 y se llevó el foco en la primera edición emitida en Telecinco.
Al frente estaba Jesús Vázquez, y en la academia sonaban nombres que con el tiempo serían muy mediáticos, como Edurne o Soraya Arnelas, con quien Rivero se jugó un duelo final de infarto.
Dos décadas después, la historia vuelve a circular con fuerza por un motivo muy concreto: el “premio” no funcionó como muchos creían. Y el propio artista lo cuenta sin rodeos, con detalles que sorprenden y reabren el debate sobre lo que realmente se gana en un talent.
- Del triunfo en OT 4 a reinventarse fuera de los focos
- El giro del premio: 300.000 euros que no eran efectivo
Del triunfo en OT 4 a reinventarse fuera de los focos
La victoria de Sergio Rivero en 2005 le colocó en primera línea de la música, con discos publicados y una carrera que, según se desprende de sus palabras, ha logrado sostenerse en la industria. Aun así, el camino no fue recto: también hubo etapas lejos del estudio y de los escenarios.
El canario explica que, pese a seguir vinculado a la música, hubo que abrir otras puertas para mantener el equilibrio. En una entrevista con Lecturas, lo resume así: "Me ha oxigenado, porque después he vuelto a la música. Estuve dos años viviendo en México, trabajando en una cosa que no tenía nada que ver, una cosa tecnológica, y volví con muchísimas ganas de escribir. Al final siempre hay un tira y afloja, sobre todo por el tema de la estabilidad económica. Ahora mismo estoy otra vez a full con la composición y producción".
Ese paréntesis fuera del circuito musical, lejos de España y en un entorno tecnológico, terminó actuando como un reinicio. La vuelta llegó con empuje y con una idea clara: retomar la composición y la producción con más hambre creativa.
El giro del premio: 300.000 euros que no eran efectivo
La revelación que ha reactivado el interés es directa y rompe expectativas: "El dinero del premio fueron cero euros. Fue un adelanto. Era como un préstamo. Luego lo tenías que devolver. Lo tenía que recuperar". La frase deja claro que, en su caso, el supuesto premio no era un ingreso libre, sino una cantidad adelantada con condiciones.
Rivero aporta cifras y explica el mecanismo: "Me dieron 300.000 euros y después tenía que recuperar en forma de royalties o conciertos. Tenía que facturar ese dinero para la discográfica. Hasta que no se lo di, yo no ganaba ni un duro. Fue positivo en el sentido de que se volcaron muchísimo. Por suerte, pudimos recuperarlo".
El contraste con el formato actual del programa también queda sobre la mesa. Hoy, el premio para los ganadores del talent es de 100.000 euros en metálico, un planteamiento muy distinto al de aquella edición de 2005.
Sobre cómo se vivió entonces, el artista remata con una confesión que explica el contexto y la edad: "Tenía 19 años y me prestaron 300.000 euros para un disco. Estaba más feliz que nada. Hay una parte que sí piensa: 'hubiera estado mejor recibirlo en metálico', pero me lo hubiera gastado en lo mismo".