Seis detenidos por asesinato de empresario sevillano en República Dominicana

Archivo - Imagen de archivo de vehículo policial.
Archivo - Imagen de archivo de vehículo policial.

Seis personas han sido arrestadas bajo sospecha de estar involucradas en la planificación y ejecución del asesinato de un empresario sevillano de 59 años, cuyo cadáver fue hallado en la República Dominicana dentro de su automóvil con un disparo en la cabeza. La investigación apunta a que el crimen fue premeditado y que se contrató a un ejecutor para llevarlo a cabo, recuperándose también la pistola empleada en el ataque.

De acuerdo con un comunicado emitido por la Policía Nacional, la investigación se inició en España. En septiembre de 2025, coincidiendo con el mes en que se produjo el fallecimiento, allegados al empresario presentaron una denuncia en la comisaría de Cádiz manifestando sospechas sobre las circunstancias de su muerte, descritas como “inquietantes y poco claras”. A partir de ese momento, la Policía Judicial de Cádiz asumió la investigación.

Los denunciantes señalaron que el afectado estaba atravesando un proceso de separación con su esposa y tenía pendientes importantes asuntos económicos y de patrimonio que debían resolverse. Estas circunstancias, sumadas a las dudas surgidas durante su estancia en territorio dominicano, motivaron la petición de intervención policial para aclarar lo ocurrido.

  1. Investigación y cooperación internacional
  2. Planificación del crimen y detalles del asesinato
  3. Recuperación del arma y detenciones

Investigación y cooperación internacional

Antes de partir hacia la República Dominicana, el empresario entregó a personas de confianza en España diversa documentación relacionada con el motivo del viaje. Entre estos papeles se encontraban gestiones para recuperar su empresa y parte de su patrimonio, además de trámites pendientes con su esposa ante el consulado, documentos que luego se aportaron como prueba junto con la denuncia presentada en Cádiz.

Además, se proporcionaron varias grabaciones de audio realizadas por el propio empresario en las que expresaba “su preocupación por su seguridad personal y aseguraba temer por su vida”. Estos elementos reforzaron la hipótesis de que la muerte fue resultado de un acto violento con intención previa.

Ante la gravedad de los hechos denunciados, la Brigada de Policía Judicial de Cádiz inició la operación ‘Plantel’ y estableció contacto directo con las autoridades dominicanas. La coordinación se gestionó mediante el Agregado de Interior de España en la República Dominicana, que desempeñó un papel “fundamental” en el intercambio de información y la cooperación policial, facilitando además la colaboración de la Embajada española.

Paralelamente, la Dirección Central de Investigación Criminal (Dicrim) dominicana, junto al Ministerio Público, realizó un exhaustivo trabajo que incluyó la revisión de grabaciones de videovigilancia, entrevistas con testigos, operativos de búsqueda y registros domiciliarios. Estas diligencias permitieron reconstruir con exactitud los últimos movimientos del empresario antes del crimen.

Planificación del crimen y detalles del asesinato

El resultado de la investigación apunta a que el asesinato fue previamente orquestado. Según las pesquisas, la esposa del fallecido habría tenido un “papel clave” como autora intelectual del crimen, encargándose de coordinar el plan junto con otras personas de su entorno cercano.

Estas personas fueron las responsables de contactar con intermediarios para localizar al autor material del homicidio. Uno de los implicados entregó un adelanto económico por el asesinato, comprometiéndose a desembolsar el resto del pago una vez consumado el hecho.

El intermediario reptido tuvo la misión de contratar al ejecutor, que, según la investigación, gozaba de la confianza del empresario y llegó a viajar con él en su propio vehículo. El asesino engañó a la víctima para llevarlo a un lugar alejado, donde disparó a la cabeza al empresario.

Recuperación del arma y detenciones

Después del homicidio, el arma homicida fue entregada al intermediario que orquestó la ejecución, quien posteriormente confió el arma a un tercero para que la ocultase en su domicilio y así evitar su localización por las autoridades.

Durante los registros efectuados en varios domicilios, los agentes lograron recuperar la pistola utilizada en el crimen. Este arma fue sometida a peritajes balísticos por parte de la Policía Científica, que confirmaron que el casquillo hallado en la escena pertenecía a dicha pistola.

Como resultado de esta operación, seis personas presuntamente implicadas en la planificación, ejecución y encubrimiento del asesinato fueron arrestadas. El caso se basa en evidencias físicas, análisis técnicos y testimonios recabados durante la investigación. Los detenidos ya están a disposición del Ministerio Público dominicano para proseguir con el proceso judicial correspondiente.

Esta investigación demuestra la importancia de la cooperación internacional entre cuerpos policiales, subrayando el papel “determinante” de la coordinación entre la Policía Nacional española, el Agregado de Interior y las autoridades dominicanas para aclarar un caso que en un principio presentó múltiples incógnitas.