Incendio en chabolas de Níjar (Almería) deja sin hogar a 15 migrantes

Incendio en el poblado chabolista de Los Grillos de Níjar (Almería).

Este viernes se produjo un incendio en el asentamiento chabolista de Los Grillos, ubicado en Níjar (Almería), que dejó como saldo dos hombres heridos y obligó a evacuar a aproximadamente quince migrantes. Los afectados perdieron sus viviendas, todas sus pertenencias y, en varios casos, documentos personales y otros papeles esenciales para el proceso de regularización extraordinaria impulsado por el Gobierno.

Daniel Izuzquiza, portavoz del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), afirmó en conversación con Europa Press que "varias de las personas que estaban allí con la expectativa de la regularización extraordinaria tenían ya las pruebas recopiladas para presentar la documentación. Eso está todo perdido". Además, puntualizó que los refugiados tendrán que "empezar absolutamente de cero".

Las organizaciones que respondieron a la situación, entre ellas el SJM, Cruz Roja, Almería Acoge y Fundación Cepaim, destacaron la gravedad humana del suceso. La pérdida de la documentación con la que los migrantes aspiraban a formalizar su estatus ha causado una notable desolación. "La desolación que produce una cosa de estas arrambla con todo. Es tremendo", expresó Izuzquiza.

Tras el siniestro, los servicios sociales del Ayuntamiento de Níjar activaron un plan de realojo urgente en la propia zona de Los Grillos, ofreciendo alojamientos provisionales para unas 14 personas que han quedado sin ropa ni documentos, además de sus enseres personales.

Las ONG implicadas brindaron apoyo inmediato a los damnificados, proporcionando ropa, kits de higiene y alimentos para la cena. También acompañaron a dos heridos a los servicios de urgencias: uno con quemaduras y otro, diabético, que perdió tanto su medicación como su historial sanitario.

"Todos quedaron alojados en el dispositivo", indicó Izuzquiza, quien subrayó la función de las organizaciones sociales en ofrecer soporte emocional y psicológico ante el trauma. Además, una voluntaria logró reunir a través de donaciones de la comunidad marroquí prendas y calzado para los desplazados.

Desde el SJM se informó que algunos de los afectados residen en Huelva, donde trabajan, y también han perdido todos sus efectos personales. Además, hay vehículos que quedaron calcinados en el asentamiento, cuyos propietarios podrían desconocer el alcance del desastre hasta su regreso. Allí se encontrarán con "pura desolación".