Hallan la pierna protésica de una mujer mar adentro, 10 meses después

Una ola, una foto y un segundo de mala suerte. Así empezó una historia que ha sorprendido a toda una costa y que, 10 meses después, ha tenido un giro que casi parece imposible.

Una mujer vio cómo su nueva pierna protésica desaparecía mar adentro en el mar del Norte. La pérdida fue total: era una pieza personalizada, clave para volver al agua. Y, aun así, la marea terminó haciendo lo que nadie esperaba.

Ahora, la misma playa donde se esfumó ha vuelto a ser noticia. Esta vez por una devolución que ha dejado a su dueña “en la luna”.

  1. La ola que se llevó una prótesis de titanio
  2. Diez meses después, una paseante da con la pieza
  3. Facebook, la identificación y el regreso a la natación

La ola que se llevó una prótesis de titanio

Brenda Ogden, de 69 años, perdió su prótesis en abril, justo antes de entrar al mar del Norte. Era una pierna tipo cuchilla, de titanio y hecha a medida, pensada para moverse con más soltura en el agua.

El momento fue tan rápido como brutal. Ogden posaba para una foto con su grupo de natación cuando una ola enorme las derribó y arrastró la cuchilla mar adentro. En cuestión de instantes, la pieza desapareció.

La historia venía de lejos. A Ogden le amputaron la pierna por debajo de la rodilla cinco años antes, tras un grave accidente de coche. Ya jubilada de su trabajo como enfermera, explicó que tuvo que esperar más de un año para recibir la prótesis y que apenas llevaba una semana usándola cuando ocurrió el golpe de mar.

“La pierna se hizo especialmente para permitirme acceder al agua con facilidad”, dijo Ogden a Southwest News Service, de Inglaterra. “Nunca había nadado en el mar antes de ese día y estaba en mi lista de cosas pendientes.”

Diez meses después, una paseante da con la pieza

La pérdida también fue un golpe económico. La prótesis había costado más de 2.000 dólares. El grupo de natación se movilizó y buscó durante horas, rastreando la arena durante todo el día. No apareció nada, y Ogden se volvió a casa destrozada.

Antes del accidente, había sido corredora entusiasta. Tras todo lo vivido, la natación se había convertido en una vía para recuperar actividad. “Dependía de la pierna para poder hacer deportes acuáticos”, dijo, y añadió que “dejé” la idea tras la pérdida.

Diez meses más tarde, el mar devolvió una sorpresa. Elizabeth Forbes, de 38 años, caminaba por una playa de Hornsea, en East Yorkshire, mientras buscaba fósiles. Algo extraño se cruzó en su camino; al principio, pensó que podía ser una bombona de gas.

“Vi una forma rara y extraña por el rabillo del ojo mientras caminaba”, dijo Forbes. “Me dio curiosidad qué era, así que me acerqué y allí estaba, atrapada encima de unas rocas caídas.”

Facebook, la identificación y el regreso a la natación

Forbes hizo lo que muchos harían hoy: publicó la foto del hallazgo. Lo compartió en el grupo de Facebook Holderness Coast Fossils, y allí empezaron a encajar las piezas. En el grupo, identificaron que la prótesis era la de Brenda.

En un primer momento, Forbes dejó la pierna donde la había encontrado. Pero al día siguiente, alrededor del mediodía, regresó con la idea de poder devolvérsela a Ogden lo antes posible. “Tengo la sensación de que Brenda pensó que quizá nunca volvería a ver la pierna, así que me hizo mucha ilusión haberla encontrado para ella y poder devolvérsela”, dijo.

Cuando Ogden supo que la prótesis había reaparecido, la reacción fue inmediata: se describió como “en la luna”. El impacto emocional era evidente. “He pasado los últimos meses lamentando la pérdida, ya que literalmente había perdido una parte de mí”, explicó.

Ogden ya había asumido lo peor. “Había asumido que quizá nunca volvería a verla, pero el hecho de que la hayan encontrado es sencillamente genial. Gracias a Dios por Lizzie.” Y con la pieza de vuelta, también regresan los planes: “Me alegra poder darle otra oportunidad a la natación ahora.”