Vecinos se vuelcan con camarera autista tras robo de su bote de propinas

Michael Coyne, un camarero con autismo, quedó profundamente impactado después de que le robaran las propinas acumuladas en todo un día en su cafetería. Sin embargo, la respuesta de su comunidad fue tan fuerte que le dejó sin palabras.

En su cafetería, Red White and Brew, en Warwick, Rhode Island, Michael es una figura conocida. El robo de las propinas le afectó no solo económicamente, sino también a nivel personal, pues su trato cercano con los clientes hace que la pérdida fuera especialmente dolorosa.

Este pequeño negocio sigue afrontando pérdidas tras una reciente mudanza a un local más grande, por lo que el dinero de las propinas representa el único ingreso adicional para Coyne.

Un proyecto con alma comunitaria

Michael convive con autismo, TDAH y trastorno bipolar. Fue acogido a los diez años por Sheila Coyne, quien luego lo adoptó. Sheila abrió Red White and Brew con sus ahorros para la jubilación, buscando asegurar un empleo gratificante para su hijo. A pesar de que la apertura coincidió con la pandemia y las restricciones a los negocios, la cafetería logró consolidarse.

Este local no solo ofrece café, sino también emplea a personas con discapacidad mental y comercializa productos elaborados por ellas, convirtiéndose en un punto vital dentro de la comunidad local.

Apoyo y solidaridad tras el robo de propinas

El interés de Michael por la hostelería impulsó a Sheila a pensar que una cafetería sería una gran forma de conectar con la comunidad. Ella expresó a Sydney Page, de The Washington Post, que “para mí tenía mucho sentido”.

Cuando descubrió que habían desaparecido los 20 dólares en propinas que acumuló durante el día, la tristeza fue grande.

Al día siguiente, el jefe de la Policía de Warwick visitó el local para tomar un café y, al conocer el robo, entregó un frasco de propinas con tapa nueva y prometió investigar lo sucedido.

La comunidad se mueve para apoyar a Michael

Para alertar a la comunidad, Sheila compartió un vídeo en Facebook donde explicaba lo ocurrido. La reacción fue inmediata, con mensajes de apoyo y rechazo hacia el robo, incluido un comentario del alcalde de Warwick, Frank Picozzi.

El alcalde declaró: “Red White and Brew es un lugar muy especial… gestionado por personas maravillosas. He llegado a conocer muy bien a Michael y créanme, no es el dinero lo que le molesta, está dolido.”

Gracias a esta divulgación, al día siguiente acudieron numerosos clientes que dejaron propinas en el frasco. Entre ellos, una mujer donó 100 dólares tras contar a Michael que su hijo también es autista y que él le inspira a creer en un futuro digno para personas con esta condición.

Un gesto que renueva la fe en la humanidad

La afluencia continuó y el alcalde volvió a pasar por la cafetería. En poco tiempo, Michael había recibido casi 900 dólares en propinas.

Sheila compartió: “Realmente fue una persona tras otra, mostrando tanta bondad y elegancia que renovó mi amor por los humanos y la humanidad.”

Michael admitió que todo el apoyo y cariño recibido le dejó sin palabras.