Veterano de la II Guerra donó órganos a los 100 años en EE.UU con hígado joven
Dos horas después de la muerte de Dale Steele, su hijo recibió una inesperada llamada.
- Una vida de servicio que perdura
- El hígado que desafía la edad
- La importancia de la donación de órganos
Aunque la vida se había despedido de Dale, su legado estaba lejos de terminar. A sus 100 años, su hígado seguía en un estado impecable, lo que hizo posible que pudiera ser donado.
“¿Cómo podía ser eso?”, se preguntaba su hijo Roger, sorprendido por esta situación.
Una vida de servicio que perdura
Dale Steele, nacido en 1925 cerca de Ainsworth, Nebraska, vivió una vida llena de dedicación y esfuerzo. Fue soldado en Europa durante la Segunda Guerra Mundial y, tras la contienda, regresó para criar ganado, trabajar en una cooperativa agrícola y vender equipos relacionados con la agricultura.
Durante 72 años estuvo al lado de su esposa Doris y su energía nunca decayó, gracias a una vida activa y un cuerpo fuerte. "Si podía ayudar a las personas, lo hacía. Pero no era algo para lucirse", comentaba Roger, su hijo, atribuyendo su longevidad al trabajo duro y al compromiso con su comunidad.
El hígado que desafía la edad
Poco después de su fallecimiento en febrero, la organización sin ánimo de lucro Live On Nebraska se puso en contacto con la familia para preguntar sobre la donación de sus órganos. La respuesta fue clara: "Consentimos sin dudarlo", recordaba Roger. Sabían que su padre habría aceptado sin problema para ayudar a otros.
La particularidad del hígado de Dale es sorprendente. Aunque tenía un siglo de vida, su órgano estaba completamente sano. Los responsables de Live On Nebraska explicaron que el hígado se regenera constantemente, reemplazando sus células cada pocos años, lo que hace que su "edad funcional" sea muy joven.
La importancia de la donación de órganos
El hígado de Dale fue trasplantado con éxito a un paciente afortunado apenas un día después de fallecer, convirtiéndose en el donante de órganos más mayor registrado en Estados Unidos hasta la fecha.
Kyle Herber, presidente y CEO de Live On Nebraska, destacó que muchas personas creen que la edad es un límite para la donación, pero el caso de Dale demuestra lo contrario: "Uno de los mitos que escuchamos a menudo en la comunidad es ‘soy demasiado mayor para ser donante de órganos, puede que no esté lo suficientemente sano’. Y creo que un caso como este demuestra realmente que no hay límite de edad”.
En Estados Unidos, más de 100.000 personas están en lista de espera para un trasplante que pueda salvarles la vida, incluyendo casi 400 en Nebraska. Lamentablemente, alrededor de 17 pacientes fallecen cada día mientras aguardan ese momento vital.
La generosidad de Dale Steele continúa tras su muerte, extendiendo su vida de ayuda a otros y demostrando que su entrega no tuvo fin cuando dejó este mundo.