Empresa con 20 años contratando a estadounidenses con discapacidad crea fragancias
Puede que haya llegado el momento de dejar de lado la obsesión por Yankee Candles. En Nueva Jersey, una compañía familiar está revolucionando el mercado de las velas, no solo por sus fragancias irresistibles, sino por su compromiso social que marca la diferencia.
Desde 1991, A Cheerful Giver ha estado transformando vidas mediante una iniciativa poco habitual: emplear a personas con necesidades especiales para crear cada una de sus velas.
Esta marca, que ya distribuye a miles de tiendas en todo Estados Unidos y está presente en Amazon, apuesta por un modelo laboral inclusivo y humano que no ha cambiado en más de dos décadas.
Empleo inclusivo que transforma vidas
Tony y Susan Gross, propietarios de la empresa, destacan que “estos miembros del equipo colocan las mechas en cada vela que vertemos. Son el corazón de nuestra operación.” Aquí no existen presiones ni metas forzadas, solo ofrecen empleo con sentido y un motivo para sentirse orgullosos.
Esta oportunidad llega a través de la colaboración con Career Opportunity Development Inc (CODI), organización sin ánimo de lucro que lleva 55 años apoyando a jóvenes con discapacidades en Nueva Jersey, brindándoles formación, trabajo y vivienda.
En Egg Harbor, cerca de Atlantic City, los empleados de CODI trabajan en diferentes áreas, reciben salarios justos y ganan autonomía. Su jornada varía entre unos minutos y seis horas, según sus posibilidades.
En palabras de los Gross, “todos nuestros colocadores de mechas llevan a casa un sueldo cada día por todo lo que han logrado, creando un sentido de orgullo y propósito.” La compra de una vela de esta empresa significa apoyar un proyecto que da oportunidades reales a personas con capacidades diferentes.
Calidad y compromiso en cada vela
Las velas se comercializan en tres tamaños distintos, elaboradas a mano con parafina premium que garantiza un aroma intenso y duradero. Este detalle ha hecho que A Cheerful Giver gane gran popularidad y envíe sus productos internacionalmente.
Un cliente afirmó: “Era un fanático incondicional de Yankee Candle hasta que probé A Cheerful Giver. El aroma es incomparable… puedo olerlo en toda mi casa.”
No es solo la calidad del producto lo que distingue a esta empresa, sino el propósito que hay detrás. Según sus fundadores, “somos más que una simple empresa de velas; somos una orgullosa empresa americana que fabrica sus propios productos y devuelve a la comunidad para asegurarse de crear un impacto en la vida de otros."