¿Fallos en el internet? Este ajuste del router aumentó la velocidad al instante

La WiFi puede ir bien un día y, al siguiente, volverse desesperante. Cortes, cargas eternas y vídeos que se paran justo en el mejor momento. Si esa escena se repite en casa, no se trata de un caso aislado.

El problema suele pasar desapercibido porque hay cada vez más equipos conectados. Una Smart TV, el móvil, la tablet y hasta la domótica tiran de la red a la vez. Cuando la señal falla, la experiencia se hunde.

Antes de culpar al operador, conviene mirar dentro del router. Un par de ajustes pueden marcar la diferencia y recuperar una navegación fluida sin cambiar de equipo.

  1. Revisa si el router tiene el firmware al día
  2. Elige bien entre 2,4 GHz y 5 GHz

Revisa si el router tiene el firmware al día

Lo habitual es que la compañía de telefonía mantenga el router actualizado, pero no siempre ocurre. Si hay errores de red o una bajada clara de rendimiento, el primer paso es confirmar el problema con una prueba. Una opción directa es testdevelocidad.es.

Si el streaming se corta o la web responde a trompicones, el panel del router puede tener la clave. Un firmware antiguo no solo puede provocar inestabilidad: también aumenta el riesgo de fallos de seguridad, accesos no autorizados y posible robo de datos.

Para entrar en la configuración, la dirección más común es 192.168.1.1 o una similar. Basta con escribirla en el navegador y acceder con el usuario y la contraseña que suelen aparecer en la etiqueta del router. En algunos modelos, también sirve la app del fabricante mediante un código QR.

Una vez dentro, toca ir a Avanzado y buscar Actualización del firmware para pulsar Actualizar. Importante: no apagar el router durante el proceso. Tras la actualización, es habitual notar una mejora clara y acercarse más a la velocidad esperada.

Elige bien entre 2,4 GHz y 5 GHz

El siguiente ajuste es elegir la banda adecuada: 2,4 GHz o 5 GHz. La de 2,4 GHz llega más lejos y se defiende mejor cuando hay obstáculos como paredes, muros o tabiques gruesos. Por eso encaja bien con dispositivos IoT y también con periféricos que están lejos del router.

Si lo que se busca es velocidad punta y menor retardo, la apuesta suele ser 5 GHz. Normalmente está menos saturada, ofrece más canales y reduce la latencia. Para ver contenido en streaming o jugar online en multijugador, suele ser la opción más sólida.

Estas no son las únicas medidas útiles, pero sí de las más rápidas y efectivas. Si aun así la cobertura flojea, conviene actuar con algo igual de simple: mover el router.

Colocarlo en una zona más centrada de la vivienda ayuda a repartir la señal de forma más uniforme. Antes de pedir un reemplazo, merece la pena probar este cambio y exprimir el rendimiento del equipo actual.