Atención al recibir un móvil gratis en promociones de tu compañía móvil
Si llevas tiempo con tu compañía de teléfono e internet, seguro habrás recibido ofertas especiales a través de correos o llamadas. Entre estas promociones suelen incluir regalos como móviles, smart TVs, auriculares o libros electrónicos, entre otros artículos llamativos.
Pero detrás de esos regalos no siempre hay un simple gesto de gratitud. Más bien se trata de una estrategia para que te comprometas a largo plazo con la empresa, impidiendo que elijas otra tarifa más barata o que cambies de proveedor.
¿Implica compromiso aceptar un regalo de tu operadora?
Algunos regalos se entregan a nuevos clientes al contratar una tarifa, momento en el que suele aplicarse una permanencia, por ejemplo, vinculada a la instalación del router o al dispositivo gratuito. En estas situaciones, el regalo es un extra que acompaña una tarifa competitiva, y la intención es quedarse más tiempo sin preocuparse por cambiar.
No obstante, cuando la permanencia inicial acaba o surgen mejores ofertas, la compañía suele llamar para ofrecerte un nuevo regalo a cambio de ampliar el compromiso. Aquí es donde hay que estar alerta. Por ejemplo, ahora es común que ofrezcan unos AirPods 4 a cambio de 24 meses de permanencia. Aunque su precio en el mercado ronda los 120 euros, la pregunta clave es cuánto se paga realmente durante esos dos años.
Además, las empresas suelen valorar esos regalos por un importe superior al precio real en tiendas online como Amazon. Por eso, si decides finalizar el contrato antes del tiempo establecido, podrías tener que abonar una cantidad incluso mayor a su precio original, pese a haber disfrutado del artículo durante meses.
Por tanto, aceptar estos regalos puede salir más caro de lo esperado. Si tienes una tarifa económica y planeas quedarte en la compañía dos años más, puede resultar una oferta atractiva. Pero si tienes dudas o pagas mucho por el servicio, lo más recomendable es rechazarla. El regalo no es "gratis" y implica atarte a larga permanencia, con posibles subidas ligadas al IPC que encarecen esa tarifa y dificultan amortizar el producto.
En definitiva, conviene no dejarse llevar solo por la ilusión del regalo. Las operadoras manejan muy bien el discurso para que parezca una ganga inmediata, pero pocas veces es tan ventajoso como aparenta. Tras el entusiasmo inicial, llega el momento de enfrentarse a permanencias que limitan la libertad de cambiar, justo cuando podrían activarse ofertas más competitivas. Por eso, resulta vital hacer números, valorar las condiciones y preguntarte seriamente si te compensa o solo te están vendiendo un "regalo" que esconde un compromiso costoso.