Aumentan los robos de balizas V16 para venderlas en el mercado negro

Baliza V16
Baliza V16

La polémica con las balizas V16 sube de nivel. Cuando parecía que todo se reducía a elegir un modelo homologado, aparece un nuevo frente que inquieta a muchos conductores: los robos.

En varias zonas de España ya se habla de una tendencia en expansión: la sustracción de balizas para colocarlas en el “mercado negro” de segunda mano y revenderlas por debajo del precio oficial.

El problema no es solo el gasto de reponer el dispositivo. También preocupa el método: asaltos a vehículos en garajes, con daños y más objetos sustraídos en algunos casos. La Policía Nacional ya tiene investigaciones abiertas.

  1. Una nueva obsesión para los delincuentes
  2. Asalto nocturno en Málaga
  3. León: operación y 30 robos
  4. Por qué se están robando tantas

Una nueva obsesión para los delincuentes

La Policía Nacional trabaja en distintos casos para frenar el robo de balizas V16, detectado ya en varios puntos del país. La inquietud crece por la sensación de que no se trata de hechos aislados.

Por ahora, las primeras líneas de investigación descartan la presencia de bandas organizadas centradas solo en este objetivo. La hipótesis que se maneja apunta a ladrones habituados al robo con fuerza, que han sumado la V16 a su lista de botines habituales.

El detalle que más alarma a los agentes es la prioridad que parece haber ganado el dispositivo. En algunos golpes, la baliza se ha convertido en uno de los objetos más buscados dentro del coche.

Asalto nocturno en Málaga

Uno de los episodios que ha trascendido ocurrió en Málaga, en el barrio de la Victoria. Según los afectados, los ladrones accedieron a un garaje privado y, de madrugada, reventaron varios vehículos.

El patrón descrito por los propietarios es claro: el interés principal estaba en llevarse la baliza V16. La situación ha encendido las alarmas por el lugar del ataque, un espacio que muchos conductores consideran “seguro”.

La entrada, siempre según lo explicado por los vecinos, se habría producido aprovechando el acceso de algún residente. Después comenzaron los destrozos, con cristales rotos y un registro rápido del interior.

Además de las balizas, también desaparecieron mandos de vehículos vinculados a los garajes. Las autoridades ya investigan lo ocurrido para identificar a los responsables.

León: operación y 30 robos

En León, el caso fue aún más contundente. La Policía Nacional logró detener al presunto autor de 30 robos tras una intervención considerada de gran eficacia.

La operación recibió el nombre de V16 por el vínculo directo con las balizas sustraídas. Los robos se habrían ido acumulando desde la campaña de Navidad, cuando el tema de las V16 estaba en el centro de la conversación por el poco margen que quedaba para su obligatoriedad.

Los agentes detallan que el detenido actuaba casi siempre igual. Entraba en el vehículo con la técnica del apalancamiento y se llevaba todo lo que encontraba a mano.

En ese “todo” destacaba una pieza: la baliza V16, señalada como el botín más deseado, aunque también se sustraían otros objetos de valor si estaban disponibles.

El sospechoso fue cazado mientras preparaba otro asalto en un garaje comunitario de León. Tras la detención, el juez decretó su ingreso en prisión.

Por qué se están robando tantas

La información trasladada por los agentes que participaron en la operación pone el foco en un factor clave: la velocidad con la que las balizas V16 han entrado en el mercado ilegal. Ese circuito permite ofrecerlas por menos dinero que en los canales oficiales.

Ahí nace el gancho: el precio. Pero la compra de una baliza V16 de segunda mano abre otro riesgo. Puede no estar homologada o presentar fallos, algo especialmente delicado en un dispositivo pensado para emergencias.

Y no es un fenómeno limitado a una sola zona. También se han registrado numerosos robos con características similares en A Coruña, lo que refuerza la idea de que las balizas V16 han despertado el interés de los delincuentes.

Con este escenario, la recomendación implícita es clara: extremar la prudencia con el vehículo y desconfiar de chollos. La Policía Nacional mantiene el seguimiento para contener la ola y localizar a quienes están detrás de estos golpes.