Lentes de contacto que tratan la depresión muestran eficacia similar a medicamentos en ratones

Investigadores de la Universidad de Yonsei en Corea del Sur han creado lentes de contacto capaces de estimular el cerebro, con una eficacia comparable a la del medicamento Prozac para tratar la depresión en ratones. Estos dispositivos, suaves y transparentes, incluyen electrodos que transmiten leves señales eléctricas a través de la retina, focalizando la estimulación en áreas cerebrales vinculadas a la depresión.

El estudio, publicado en la revista Cell Reports Physical Science de Cell Press, revela que tras tres semanas de uso de estas lentes, los ratones con depresión mostraron una disminución significativa en síntomas conductuales, neuronales y fisiológicos relacionados con este trastorno.

Jang-Ung Park, científico de materiales y autor principal del trabajo, señala que este desarrollo representa una nueva vía para tratar enfermedades cerebrales mediante la estimulación ocular. Los autores consideran que esta innovadora y portátil técnica, libre de fármacos, tiene potencial para revolucionar el abordaje de la depresión y otras condiciones como ansiedad, adicciones y deterioro cognitivo.

  1. Estimulación cerebral con lentes de contacto
  2. Características de las lentes
  3. Resultados del estudio
  4. Perspectivas futuras

Estimulación cerebral con lentes de contacto

Actualmente, los tratamientos para la depresión actúan sobre áreas cerebrales vinculadas al estado de ánimo. Dado que la retina tiene conexiones directas con algunas de estas regiones, los investigadores plantearon aprovechar el ojo como vía para estimular el cerebro.

Si bien existen lentes inteligentes que monitorean trastornos oculares o metabólicos, como la presión intraocular o los niveles de glucosa, esta es la primera vez que se emplean lentes de contacto para tratar un trastorno cerebral.

Park comenta que, debido a que el ojo forma parte anatómicamente del cerebro, una simple lente colocada en él podría actuar como una vía no invasiva para acceder a circuitos cerebrales que controlan el ánimo.

La estimulación se realiza mediante interferencia temporal, que implica el envío de dos señales eléctricas a la retina. Estas señales se activan únicamente en el punto donde se intersectan, logrando que la estimulación sea muy precisa y sólo afecte regiones cerebrales específicas.

Park ilustra el fenómeno con la imagen de dos linternas cuyos haces se intersectan, generando un punto más brillante donde se superponen. De manera análoga, la lente utiliza las señales eléctricas para enfocarse en un punto concreto dentro del cerebro asociado al estado de ánimo.

Aunque los electrodos están situados en la superficie ocular, la estimulación sucede dentro del ojo, activando las conexiones neuronales que transmiten la señal a las zonas cerebrales relacionadas.

Características de las lentes

Las lentes fueron fabricadas con materiales flexibles y transparentes mediante electrodos compuestos por capas ultrafinas de óxido de galio y platino. Este diseño permitió administrar la interferencia temporal en ratones con depresión inducida.

Se compararon cuatro grupos de ratones en el estudio: ratones sanos sin depresión, ratones deprimidos sin tratamiento, ratones deprimidos tratados con interferencia temporal y ratones deprimidos tratados con fluoxetina, el principio activo del Prozac.

Para evaluar los efectos del tratamiento, se realizaron ensayos conductuales, registros electrofisiológicos cerebrales y mediciones de biomarcadores relacionados con la depresión en sangre y cerebro.

Resultados del estudio

El uso de lentes de contacto con estimulación eléctrica redujo los signos de depresión en parámetros conductuales, neuronales y fisiológicos. Los ratones tratados por 30 minutos diarios durante tres semanas mostraron mejorías comparables a las observadas en el grupo que recibió fluoxetina.

El análisis de la actividad cerebral evidenció que el tratamiento restauró la conectividad entre el hipocampo y la corteza prefrontal, conexiones afectadas por la depresión. Además, se observó una reducción significativa de moléculas inflamatorias en el cerebro, una disminución del 48% en corticosterona sanguínea y un aumento del 47% en serotonina, en contraste con ratones deprimidos sin tratamiento.

El autor destacó que los cambios en comportamiento, actividad cerebral y biología ocurrieron simultáneamente, con un efecto equiparable al de un antidepresivo común.

También se empleó un modelo de aprendizaje automático que clasificó de forma precisa a los ratones tratados con lentes junto a los ratones sanos, separándolos de aquellos con depresión no tratada.

Perspectivas futuras

Park enfatiza que esta tecnología debe pasar por estrictas evaluaciones clínicas antes de su comercialización. El próximo paso es desarrollar una versión inalámbrica de la lente, asegurar su seguridad a largo plazo en animales de mayor tamaño y personalizar la estimulación para cada persona antes de iniciar ensayos clínicos.