Reforestar el planeta desde el aire: La tecnología española de drones y semillas inteligentes que frena el desierto en 2026
Redacción | Diario en Positivo +
Este jueves 29 de enero de 2026, mientras los métodos tradicionales de reforestación se enfrentan a la dificultad del terreno y los altos costes, una flota de drones de alta precisión está cambiando las reglas del juego. Varias startups españolas, en colaboración con centros de investigación forestal, han perfeccionado este mes de enero un sistema capaz de plantar hasta 10.000 semillas en un solo día, una tarea que a un operario manual le llevaría semanas.
No se trata solo de soltar semillas al azar; es un proceso de ingeniería biotecnológica que garantiza que el esfuerzo se convierta en bosque real.
El secreto está en la cápsula: La "Semilla Inteligente"
La clave del éxito de 2026 reside en la encapsulación. Cada semilla lanzada por el drone va protegida por una bola de nutrientes denominada iseed:
-
Protección Biológica: La cápsula contiene arcilla y nutrientes que protegen la semilla de aves y roedores.
-
Hidratación: Incorpora polímeros superabsorbentes que retienen el agua del rocío o de las escasas lluvias, asegurando la humedad crítica durante los primeros días de germinación.
-
Microrrizas: Incluye hongos simbióticos que ayudan a la raíz a absorber nutrientes del suelo de forma mucho más eficiente, incluso en tierras degradadas.
Operativa de Precisión: Big Data desde el cielo
Antes de que el primer drone despegue, se realiza un mapeo exhaustivo de la zona.
-
Algoritmos de Siembra: Los drones no plantan en cuadrículas rígidas, sino que utilizan inteligencia artificial para identificar los "micrositios" con mejores condiciones de sombra y humedad.
-
Trazabilidad: Cada semilla lanzada queda geolocalizada. Mediante sensores multiespectrales, los drones vuelven meses después para monitorizar el crecimiento de cada brote y ajustar las futuras siembras.
Un escudo contra la desertificación en el Sur de España
Para provincias como Córdoba, esta tecnología es vital. En este inicio de 2026, se están llevando a cabo pruebas piloto en zonas de sierra degradadas y bordes de cultivos para crear "corredores verdes" que frenen el avance del suelo árido. El coste de estas intervenciones es hasta un 80% menor que el de la reforestación mecánica tradicional, lo que permite actuar en miles de hectáreas que antes se daban por perdidas.