El 10% de las visitas al veterinario en España facturan más de 190 euros
Cuidar de los perros se considera parte fundamental de la familia, aunque en ocasiones los imprevistos veterinarios pueden desestabilizar el presupuesto familiar. Este es uno de los hallazgos principales del informe elaborado por Milo, una insurtech especializada en seguros veterinarios para perros, que analizó una muestra de 2.067 siniestros reales correspondientes a 1.020 perros asegurados en España durante el primer trimestre de 2026.
Los datos, que se basan en facturas veterinarias reales presentadas para reembolso, revelan que el gasto en veterinaria no es constante. Mientras la mayoría de las visitas veterinarias tienen un coste accesible, una pequeña parte de los casos acumula una gran proporción del gasto total. Concretamente, el 10% de las facturas más caras suponen el 45,4% del coste total facturado, y casi el 60% se concentra en los dos deciles superiores.
- Facturas veterinarias y su impacto económico
- El coste de las cirugías para perros
- Principales bloques de gasto veterinario
- Situación del seguro veterinario en España
- Milo y su apuesta por seguros veterinarios innovadores
Facturas veterinarias y su impacto económico
"Muchas familias pueden hacer frente a una consulta, una vacuna o un chequeo puntual. El problema surge cuando el perro necesita pruebas diagnósticas complejas, una cirugía o hospitalización. Entonces, el coste deja de ser algo previsto y se vuelve una decisión difícil", aclara Ferran Llisterri, fundador de Milo.
El análisis muestra que la factura mediana de los servicios veterinarios es de 63 euros, pero una de cada diez visitas supera los 191,55 euros, y el 5% con mayor coste se sitúa por encima de los 314 euros. Esta clara diferencia entre gastos habituales y casos de alto coste pone de relieve una de las preocupaciones principales de los propietarios: aunque el gasto diario puede parecer asequible, los imprevistos representan un impacto económico muy elevado.
En la muestra revisada, la factura más alta alcanzó los 2.706,09 euros, correspondiente a un bulldog de seis años que necesitó cirugía, hospitalización, diagnóstico y medicación. Otros ejemplos relevantes incluyen procedimientos como una endoscopia para retirar un objeto extraño en el esófago, con un coste de 932,23 euros, o un injerto corneal con un presupuesto cercano a los 1.000 euros.
El coste de las cirugías para perros
El informe también destaca que no todos los tratamientos veterinarios suponen el mismo gasto. Las consultas convencionales tienen un coste medio de 46 euros, mientras que las intervenciones quirúrgicas alcanzan una media de 391,64 euros, casi diez veces superior. Aunque las cirugías forman solo el 1,6% de los procedimientos facturados, suponen el 15% del coste total.
Entre las cirugías con mayor peso en el gasto se encuentran las intervenciones ortopédicas, como las relacionadas con la rotura del ligamento cruzado, cuyos costes varían entre 978 y 1.500 euros. Desde Milo apuntan que "el valor de un seguro veterinario no está solo en cubrir revisiones o vacunas. Está en saber que, si surge una enfermedad, accidente o intervención inesperada de 900 o 1.500 euros, no tendrás que decidir desde el miedo al coste, sino desde lo que tu perro necesita".
Principales bloques de gasto veterinario
Más allá de las cirugías, el estudio también identifica los principales conceptos que generan gasto en el cuidado veterinario. En términos globales, el diagnóstico encabeza la lista con 48.276 euros facturados, seguido por la vacunación (42.978 euros), las consultas (34.907 euros) y las cirugías (32.114 euros).
Estos datos indican que los gastos veterinarios no solo provienen de intervenciones mayores. Las pruebas diagnósticas, imprescindibles para determinar el estado y tratamiento del perro, representan una parte significativa del gasto, que habitualmente no se prevé con antelación.
Situación del seguro veterinario en España
El informe de Milo se presenta en un contexto donde el gasto en cuidados para perros sigue en aumento, pero la penetración del seguro veterinario en España permanece muy baja. Según estadísticas sectoriales, solo alrededor del 3% de los perros en España están cubiertos con un seguro veterinario, en contraste con países europeos más avanzados como Reino Unido o algunos nórdicos, donde esta cifra es considerablemente mayor.
Esta situación deja a la mayoría de las familias con perros expuestas a asumir directamente los gastos veterinarios inesperados. Además, otros estudios recientes señalan que más de la mitad de los dueños de perros y gatos en España han tenido que posponer o renunciar a cuidados veterinarios por razones económicas.
Para Milo, esto se traduce en un desafío de categoría: lograr que el cuidado veterinario sea accesible, transparente y rentable, sin reducir el debate solo a la parte económica. Como añade Llisterri, "queremos hablar del coste porque es una parte real del cuidado. No para generar miedo, sino para poner datos encima de la mesa. Cuidar también es poder tomar decisiones cuando algo pasa, sin que el dinero sea lo único que marque el camino".
Milo y su apuesta por seguros veterinarios innovadores
Milo es una insurtech especializada en seguros veterinarios para perros que nace con la misión de hacer el cuidado animal más sencillo, accesible y viable económicamente. Esta empresa combina cobertura veterinaria, tecnología avanzada y apoyo humano para convertir una experiencia complexa en una relación clara, digital y cercana.
Desde su plataforma digital, los usuarios pueden contratar y administrar su seguro de forma 100% online, subir facturas y solicitar reembolsos a través de la aplicación móvil. Dependiendo del plan elegido, la cobertura puede incluir consultas, pruebas, medicación, hospitalización, cirugías y servicios adicionales como la telemedicina veterinaria.
Desde su llegada al mercado español, Milo se ha posicionado como una de las insurtechs de salud animal con mayor crecimiento, gracias a su enfoque exclusivo en perros, una experiencia digital sencilla y un objetivo claro: que ningún perro deje de recibir atención veterinaria por limitaciones económicas.