El cambio climático amenazará al 65% de los ecosistemas insulares para 2050

El cambio climático será la primera amenaza para la biodiversidad en el 65% de los ecosistemas insulares en 2050.

El cambio climático está trayendo consigo un aumento de temperaturas y la elevación del nivel del mar, que se convertirán en las mayores amenazas para el 65% de los ecosistemas en islas, según un estudio reciente publicado en la revista PNAS. Esta investigación fue elaborada por un grupo internacional en el que participa el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC).

Este trabajo ofrece la primera evaluación a nivel global sobre cómo las islas de más de un kilómetro cuadrado están expuestas al cambio global. Se crearon mapas con los niveles de riesgo para las 16.578 islas analizadas, lo que facilita identificar fácilmente cuáles se enfrentan a las amenazas más serias.

Pero no solo el cambio climático preocupa. Los investigadores señalan que las modificaciones en el uso del suelo serán la mayor amenaza para un 22% de los ecosistemas insulares, especialmente en regiones como el Pacífico (Micronesia y Fiyi), el mar Báltico, la bahía de Bengala y el Sudeste Asiático. Por otro lado, las invasiones biológicas son la amenaza principal para un 13%, especialmente en islas de zonas templadas como las del norte de Europa.

  1. Amenazas principales para los ecosistemas insulares
  2. Regiones críticas y acciones de conservación
  3. Situación en las islas españolas

Amenazas principales para los ecosistemas insulares

El equipo investigador también señala las áreas donde las islas estarán más expuestas a estos peligros. Identifican el 5% de las islas con mayor nivel de exposición al cambio global. Estos puntos críticos se encuentran en lugares como Seychelles, Polinesia Francesa, Bangladesh, China, Fiyi, Micronesia, Dinamarca, Suecia, India y Japón.

Ana Benítez, investigadora del MNCN, resalta la importancia de reforzar la protección en 31 países que tienen una cantidad especialmente elevada de estos puntos críticos. Para ello, propone diseñar estrategias adaptadas a las circunstancias locales de cada uno.

Entre las soluciones sugeridas, destaca la restauración de ecosistemas y la creación de áreas protegidas, que pueden ayudar tanto a mitigar los efectos del cambio climático como a frenar el avance de especies invasoras.

Regiones críticas y acciones de conservación

Martin Philippe, también investigador del MNCN, valora los mapas de exposición desarrollados en este estudio, consideradas “herramientas muy útiles” para poder enfocar mejor las acciones de conservación.

Además, remarca la importancia de seguir desarrollando bases de datos complementarias que incluyan otras amenazas que aún están poco representadas, como la contaminación por plásticos, pesticidas, la luz artificial o la sobreexplotación de recursos naturales.

Situación en las islas españolas

En el caso de las islas españolas, se detectaron tres puntos críticos entre las 28 analizadas: la isla de Arosa, la de la Toja y la Conejera. En particular, en la isla de Arosa las amenazas están bastante equilibradas entre el cambio climático, las especies invasoras y las transformaciones en el uso del suelo.

Por su parte, la Toja y la Conejera enfrentan principalmente problemas derivados de la expansión urbana, que afectan tanto a las especies invasoras como a los cambios en el uso de la tierra.

Este estudio, liderado por el CNRS (Consejo Nacional para la Investigación Científica de Francia), se elaboró combinando diferentes bases de datos existentes y modelos propios para medir la vulnerabilidad al cambio global en todo el mundo. También se realizaron proyecciones específicas para el año 2050, lo que aporta una visión a medio plazo sobre estos riesgos.