Ecologistas llaman a apoyar las directivas de Aves y Hábitats en Bruselas

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Varias organizaciones ambientalistas, entre ellas Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y WWF, hacen un llamado a la sociedad para que apoye la defensa de las directivas de Aves y Hábitats. Este mensaje llega poco antes de que se cierre la consulta pública que la Unión Europea (UE) ha abierto para revisar estas normativas, un proceso que busca recoger opiniones tanto de la ciudadanía como de quienes están involucrados en su aplicación.

Estas entidades insisten en la importancia de mantener intacto este marco legal, además de asegurar recursos suficientes para su implementación y un cumplimiento más efectivo por parte de los países miembros. Destacan también que la participación bien informada de la gente es fundamental para que cualquier cambio respete tanto la ciencia como el derecho a un entorno saludable para todos.

  1. Riesgos de la revisión
  2. Importancia de las directivas
  3. La esperanza en la aplicación

Riesgos de la revisión

Las agrupaciones ambientales advierten que la actualización de estas directivas podría reducir las obligaciones y garantías que empresas, gobiernos y otros actores deben respetar para cuidar la naturaleza. Además, señalan que esta consulta pública se realiza en un contexto donde se están revisando y debilitando otras normas europeas de protección ambiental con argumentos como mejorar la competitividad o simplificar trámites.

También se alerta sobre la forma en que la Comisión Europea ha gestionado procesos recientes, como los paquetes Ómnibus, que fueron señalados por la Defensora del Pueblo Europeo, Teresa Anjinho, como un ejemplo de mala administración por falta de transparencia y participación pública.

Importancia de las directivas

Las directivas de Aves y Hábitats son vistas como base esencial para la política de biodiversidad de la UE y se encargan de proteger zonas y especies que están en peligro. Cambiarlas pondría en riesgo ecosistemas saludables, que a su vez sostienen tanto la vida social como la economía.

Hace unos años, la Comisión Europea evaluó estas normativas y concluyó que estaban bien diseñadas para sus objetivos, pero que hacía falta mejorar cómo se aplican. Estas normas han permitido construir una red natural única en el mundo, Natura 2000, que conecta espacios protegidos a gran escala.

La esperanza en la aplicación

De forma más general, resaltan que la legislación ambiental de la UE ha sido respaldada por décadas de estudios científicos. Cuando los países la aplican con los recursos adecuados, se demuestra que es efectiva para cuidar tanto los ecosistemas como la salud de las personas.

España sirve como ejemplo: especies emblemáticas como el lince, el oso pardo y el águila imperial son casos de éxito que muestran por qué no conviene debilitar este marco en Europa. Finalmente, recuerdan que la Comisión se comprometió a cumplir el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal para frenar la pérdida de biodiversidad antes del 2030, y subrayan que en vez de rebajar las directivas, lo que se debe es fortalecer su aplicación con la financiación que necesitan.