Descubre qué pasa en la voz al imitar un tono infantil para parecer adorables

Niño abrazando a un adulto.
Niño abrazando a un adulto.
  1. El auge del aegyo en la cultura coreana
  2. Descubriendo la ciencia detrás del aegyo
  3. La voz pequeña que cautiva

El auge del aegyo en la cultura coreana

En Corea del Sur, existe un fenómeno que está causando sensación entre los jóvenes y amantes del K-pop: el aegyo. Se trata de un estilo de hablar que imita la voz infantil y que los adultos adoptan para ganarse el cariño o captar la atención de otros. Esta forma de comunicación está muy ligada al mundo de los ídolos, quienes a menudo despliegan su lado más tierno y juguetón.

El concepto del aegyo va más allá de un simple tono de voz; implica usar una voz aguda, expresiones tímidas y un habla que recuerda a la niñez. En occidente, su equivalente sería el conocido "baby talk" o hablar como un bebé. Además, en las series coreanas es común ver escenas donde los personajes aplican este recurso para conquistar con encanto.

Descubriendo la ciencia detrás del aegyo

Un equipo de expertos de la Universidad Femenina de Duksung en Corea del Sur y de la Universidad de Zúrich en Suiza se propuso analizar qué ocurre acústicamente con el habla cuando alguien practica aegyo. Su estudio, publicado en The Journal of the Acoustical Society of America, se enfocó en un componente clave: el Formante 1 (F1) de los sonidos vocálicos.

Los formantes son frecuencias que predominan en el habla según cómo se mueve la lengua, labios y mandíbula. El F1 guarda relación directa con la longitud de la garganta; es decir, cuando el tracto vocal es más corto, la resonancia se eleva, haciendo que la voz suene más aguda. Esto explica, en parte, por qué la voz de los niños es muy diferente a la de los adultos.

La voz pequeña que cautiva

Para probar su hipótesis, los investigadores pidieron a mujeres y hombres de entre 25 y 31 años leer frases con y sin aegyo. Descubrieron que quienes aplicaban aegyo elevaban sus frecuencias formantes, como si acortaran el tracto vocal para sonar más jóvenes y pequeños. Un fenómeno totalmente opuesto al que ocurre en el reino animal, donde muchos utilizan voces graves para aparentar mayor tamaño y fuerza.

Este descubrimiento abrió nuevas preguntas sobre cómo y por qué los adultos manipulan su voz para parecer más tiernos. Además, se plantea que esta técnica puede disparar una respuesta de protección en quienes escuchan, fortaleciendo vínculos sociales.

Otra teoría apunta a que hablar con aegyo no solo hace a alguien más adorable, sino que también ayuda a dejar una impresión duradera en la mente ajena, facilitando la creación de lazos cercanos y relaciones sociales fuertes desde el primer momento.