Satélites inteligentes autónomos revolucionan el futuro de navegación orbital

Satélite en órbita
Satélite en órbita
  1. El futuro de los enjambres satelitales
  2. Autonomía y navegación óptica en el espacio
  3. Avance tecnológico FALCON de la NASA

El futuro de los enjambres satelitales

Un experimento sin precedentes ha puesto a prueba una flotilla de pequeños satélites operando completamente sin control humano directo en órbita terrestre. Este logro abre la puerta a un porvenir en el que enjambres de naves inteligentes podrían funcionar en el espacio con mínima o ninguna supervisión desde la Tierra.

La iniciativa arrancó el 17 de julio de 2023, cuando cuatro CubeSats del proyecto Starling de la NASA fueron lanzados al espacio a bordo de un cohete Electron, fabricado por Rocket Lab. Aclarando posibles confusiones, este proyecto no está relacionado con la constelación Starlink de SpaceX. Su objetivo era evaluar la capacidad de estos satélites para trabajar en equipo y tomar decisiones por sí mismos, sin depender del centro de control terrestre.

La prolongada fase de pruebas después del lanzamiento confirmó el gran potencial que ofrecen estos enjambres de pequeños satélites. Más allá de facilitar operaciones complejas, esta tecnología promete transformar la forma en la que se realizan mediciones científicas, comunicaciones modulares y la gestión autónoma de flotas espaciales.

Autonomía y navegación óptica en el espacio

Los enjambres pueden medir simultáneamente en múltiples ubicaciones, formar redes de comunicación que se autorreparan y reaccionar rápidamente a cambios sin necesitar contacto constante con la Tierra. Además, su naturaleza distribuida los hace resilientes: si un satélite falla, los demás compensan la pérdida.

Sin embargo, lograr una autonomía completa en navegación es un desafío. En órbita terrestre, los satélites suelen apoyarse en sistemas GPS, que exigen conexiones periódicas con estaciones terrestres. Para misiones más alejadas existe la Deep Space Network (DSN), pero su lentitud dificulta la coordinación en tiempo real de enjambres.

Por eso, un sistema propio de navegación es crucial para que estos grupos espaciales sean autosuficientes y confiables. Starling usa cámaras individuales en cada satélite para capturar imágenes del entorno. Al igual que navegantes antiguos que guiaban su viaje con un sextante observando puntos de referencia celestes, los satélites usan el fondo estelar conocido para calcular su orientación y posición orbital.

Avance tecnológico FALCON de la NASA

La evolución más reciente del proyecto Starling es FALCON (Fast Autonomous Lost-in-space Catalog-based Optical Navigation). Bajo la colaboración entre NASA y EraDrive, esta tecnología combina el software Era-Core de EraDrive con las cámaras del enjambre y un catálogo de objetos espaciales artificiales.

FALCON se ha demostrado capaz de operar sin intervención humana o infraestructuras terrestres. Aprovecha las cámaras estelares para identificar objetos brillantes, como otros satélites y restos orbitales, y los compara con un registro actualizado por el Departamento de Defensa de EE. UU. Esto permite calcular la posición y trayectoria de los satélites Starling con una precisión superior al catálogo original.

En pruebas independientes, FALCON mejoró las estimaciones orbitales de más de 200 objetos durante tres días, todo esto almacenando la información en el espacio y sin necesidad de que la Tierra intervenga.