La Tomatina inunda Buñol de rojo: "Quien venga a estar limpio, que no venga"

ROBER SOLSONA…..20260826…..VALENCIA…TOMATINA.

La 79 edición de La Tomatina volvió a teñir de rojo las calles de Buñol (Valencia) este último miércoles de agosto. Miles de personas participaron en esta tradicional batalla de tomates, una fiesta que relaja y que muchos describen como “de categoría industrial”. Los asistentes reciben un consejo claro: “Si quieres salir limpio, mejor no vengas”, porque literalmente caen tomates por doquier. La clave está en aceptar la situación y disfrutar la experiencia de convertirse en una masa roja y divertida.

Este año se lanzaron hasta 150.000 kilos de tomates, 30.000 más que en la Tomatina de 2025, repartidos entre los 22.000 participantes. Los tomates llegaron en siete camiones que recorrieron las calles antes de comenzar la batalla. Entre los asistentes había vecinos de Buñol y personas de diferentes países como Australia, EE.UU., Japón, China o India. Muchos se protegían con gafas de buceo y llevaban pelucas o gorros en forma de tomate para darle más color al evento.

A medida que avanzaba la mañana, millones de personas vestidas de blanco fueron ocupando las calles principales por donde circularon los camiones cargados con los tomates. La batalla comenzó con el disparo de una carcasa a las 12:00, que marcó la apertura oficial. Al caer el primer tomate, las camisetas blancas se convirtieron en un mar rojo y el aroma a tomate invadió el ambiente. Tras la batalla, los asistentes cantaron 'Libre', de Nino Bravo, antes de que comenzara la limpieza rápida de las calles.

  1. La fiesta en palabras de los participantes
  2. Un evento con repercusión internacional
  3. Accesibilidad y medidas especiales

La fiesta en palabras de los participantes

Los participantes describen la experiencia con entusiasmo y buenas vibras. Unos visitantes de Canadá, que asistían por primera vez, comentaron que fue “divertidísimo” y que la juventud se siente presente en la fiesta. Otro grupo resumió la celebración diciendo que la idea es “tirarse tomates sin parar”, y que primero te mojan con agua para después lanzarte kilos de tomate, ayudando a eliminar el estrés.

Un joven valenciano que estrenaba la fiesta calificó la celebración como “de puta madre”, una experiencia intensa que consiste en “tirar tomate a punta pala”. Animó a quienes dudan a sumarse sin pensarlo. También hubo vecinos de Buñol que participaron con ganas, asegurando que la fiesta es “espectacular” y que si alguien tiene estrés o ansiedad, aquí se le quita en cuestión de minutos.

Participantes venidos de Galicia y otras partes de España destacaron que la fiesta supera las expectativas. “Hemos lanzado muchos tomates y también hemos recibido buen disparo”, dijeron entre risas. Coincidieron en que la experiencia merece la pena y que se apunta a repetir. En el evento se notó mucha gente con experiencia, preparada con gafas, listos para disfrutar con buen rollo y diversión.

Un evento con repercusión internacional

La Tomatina, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, contó este año con la presencia de la vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, Susana Camarero, y del presidente de la Diputació de València, Vicente Mompó, quien no dudó en subirse a un camión para lanzar algunos tomates. Camarero resaltó el carácter internacional del evento, basado en la alegría, la hospitalidad, la diversidad y la convivencia.

Destacó también el importante impacto económico y turístico que genera la fiesta, capaz de atraer visitantes de todo el mundo y dinamizar la economía local. «Es la muestra de cómo un pueblo valenciano puede convertir una tradición local en una marca reconocida globalmente», afirmó.

Durante la jornada, Camarero visitó el Punto Violeta, un espacio de información y atención frente a las violencias sexuales habilitado para la ocasión, impulsado por el Comisionado para la Lucha contra la Violencia sobre la Mujer.

Por su parte, Mompó subrayó la relevancia de La Tomatina para la provincia de València, destacando que la Diputación seguirá apoyando el evento, que en el próximo año celebrará su 80ª edición. La institución destinó 55.000 euros a la compra de los tomates, una inversión que respalda las tradiciones y promueve la identidad local y provincial.

Accesibilidad y medidas especiales

En esta edición, el Ayuntamiento de Buñol reforzó las medidas para garantizar la accesibilidad universal. Además de conservar la zona reservada para personas con movilidad reducida, en 2026 se amplió el apoyo integral, brindando asistencia y acompañamiento a cualquier persona con discapacidad antes y durante el evento.

Se incrementó el número de voluntarios dedicados a este apoyo, y se implementó la pulsera ‘Accesible’ como distintivo oficial para facilitar el acceso tanto al recinto general como al área reservada. Estas iniciativas permitieron disfrutar de la Tomatina a un público más amplio, promoviendo una experiencia inclusiva para todos.