Rototom se acerca: un festival sin 'dress code' que celebra la diversidad
El Rototom Sunsplash, que celebra su 31ª edición en Benicàssim (Castellón) del 16 al 22 de agosto de 2026, sigue promoviendo un estilo diferente de festival, sin ningún código de vestimenta. Bajo el lema de este año, "The Place to Be", la idea es que cada persona pueda ser y sentirse auténticamente ella misma, según explican los organizadores.
Este evento cultural vuelve a apostar por romper con la imagen uniforme que a menudo promueven las tendencias de moda y los contenidos para redes sociales. Se posiciona como un lugar donde no hay reglas sobre cómo vestirse, pero sí una identidad común creada a partir de la diversidad cultural, la música y la convivencia, destacan sus responsables.
Al cruzar las puertas del recinto, una vez más, se encuentra una mezcla visual de estilos, nacionalidades (más de 100 entre los 218.000 asistentes de la última edición), acentos y generaciones, que confirman que esa ausencia de patrones no significa falta de personalidad, como subrayan desde la organización.
En este ambiente, todas las edades conviven con naturalidad junto a una variedad de estilos. Desde la estética ligada a la cultura reggae y rastafari, con sus rastas y colores etíopes, pasando por peinados afro, influencias del hip hop, dancehall y la moda urbana de los 90, hasta turbantes, pañuelos africanos adquiridos en mercados artesanales o prendas hechas con algodón orgánico.
En medio de esta diversidad destaca el León de Judá, símbolo histórico rastafari y parte central del logotipo del festival. Aparece en camisetas, banderas, accesorios y tatuajes, como símbolo de pertenencia a una comunidad global unida por valores como el respeto y la conciencia social.
"La identidad del festival nace de la libertad que tiene cada persona para expresarse. Esa mezcla de estilos representa también la diversidad cultural y generacional que se vive aquí", destacan desde la dirección del evento.
Conexión de sonidos y generaciones
La programación musical de 2026 refleja esa diversidad. El cartel ofrece un viaje desde las raíces del reggae hasta las tendencias actuales que atraen a públicos más jóvenes, reuniendo en un mismo espacio a artistas que representan distintas etapas de la evolución del género.
Los cabezas de cartel ejemplifican esta conexión entre sonidos y generaciones: Alpha Blondy, uno de los referentes imprescindibles para comprender la expansión global del reggae, encabezará la jornada inicial el 17 de agosto. Al día siguiente, el 18 de agosto, el proyecto Major Lazer Soundsystem traerá un sonido revolucionario, mezclando dancehall, electrónica y matices urbanos que atraen al público más joven.
Entre ambos extremos, se podrá disfrutar de artistas que siguen renovando la escena, como Shenseea y Protoje desde Jamaica, Greentea Peng desde Reino Unido, Kybba de Italia o, desde España, la catalana Lia Kali. También estarán presentes los sonidos clásicos de Israel Vibration & The Roots Radics, Luciano o los pioneros del ska, The Skatalites.
La variedad no termina en los escenarios. Fuera de ellos, TeenYard ofrecerá actividades para los jóvenes, incluyendo exhibiciones de breakdance, batallas de improvisación y propuestas de arte urbano. En Jamkunda, los asistentes podrán participar en talleres de ritmos y danza afromoderna. Mientras tanto, Pachamama, la zona dedicada al bienestar, estará disponible todos los días con sesiones de yoga y talleres centrados en la conexión personal y la agroecología, accesibles para todo tipo de público.
Para esta edición número 31, el festival repite su apuesta por una programación amplia que se extiende más allá de los conciertos, haciendo de cada rincón de este espacio una expresión colectiva y diversa, concluyen desde Rototom.